Es complejo. ¿Cómo explicar que quien fue vicepresidente de Néstor Kirchner, gobernador de la provincia de Buenos Aires durante el primer mandato de Cristina Fernández de Kirchner y reelecto para una segunda gestión acompañado por la presidenta en la boleta, tenga asperezas –por usar una palabra suave- con el kirchnerismo?.
¿Scioli no es kirchnerista?: Tuvo un encuentro con Macri, despertó polémicas y sumó un capítulo más a las “asperezas” entre Daniel y los K.
La respuesta no se encuentra en esta columna. La política resulta ser un campo complejo, compuesto por convicciones, ideologías, intereses, estrategias, alianzas, gestos, conveniencias; entonces brindar certezas ante tal interrogante, por lo pronto, es inapropiado e imprudente. Intentaremos, al menos, presentar el caso.
TOMALA VOS, DÁMELA A MÍ
Mar del Plata, 5 de enero de 2012. De un lado, La Ñata. Del otro, Boca. Campeonato hexagonal solidario de fut-sal. Ambos equipos podían contar con un jugador mayor de cincuenta años, estos fueron Daniel Scioli y Mauricio Macri. El Día publicó el 8 de enero una artículo que reveló detalles del encuentro. Como subtítulo dentro de la nota principal figuró: “Cómo se gestó el partido de la polémica”, y expresó que “(…) Daniel Scioli le propuso a Mauricio Macri que ambos fueran los mayores de cincuenta años que cada equipo necesita tener en su plantel. La invitación fue cursada hace más de dos semanas, según pudo saber El Día en fuentes confiables, cuando aún no se sabía que la presidenta Cristina Kirchner iba a ser operada de lo que entonces se creyó que era un tumor maligno en la tiroides. Pero ni esa situación, ni el cólico renal que sufrió el propio Scioli el fin de semana pasado, que lo llevó el mismo día del partido a realizar una nueva consulta médica, cambió el cronograma del torneo ni la integración de los equipos”.
EL GOBERNADOR INCÓMODO: ¿DEBILIDAD O FORTALEZA?
El 7 de enero comenzaron las repercusiones. El Día publicó las declaraciones de Mariotto, el vicegobernador de la provincia de Buenos Aires, en un título que reprodujo la parte irónica de las mismas: “Scioli y Macri no están para jugar en primera”, a este le sumó la bajada que completa la frase, “Tras el comentado partido de fútbol, Mariotto agregó que uno ‘está fuera de tiempo y distancia’ y el otro ‘no tiene cintura’”. El artículo desarrolló que, “El vicegobernador Gabriel Mariotto apeló a una fina ironía para expresar el malestar que generó en el kirchnerismo el partido de fútbol que mostró juntos a Daniel Scioli y Mauricio Macri. ‘No están para jugar en primera’, dijo ayer Mariotto, en lo que se interpretó como un claro mensaje a los dos funcionarios que no ocultan aspiraciones presidenciales para 2015”. Quedó expuesta aquí, en la última frase, la sagacidad del diario. Luego continuó: “El encuentro de fútbol (…) cayó mal en las filas K. No sólo se cuestionó el momento, que coincidió con la operación de la presidenta, sino también el presunto acercamiento político que algunos kirchneristas creyeron ver entre Scioli y Macri”.
El mismo día, Diagonales.com lanzó un título que apuntó duramente al gobernador, “Scioli no se hace cargo de las críticas por la foto con Macri”. Luego, el artículo se basó en las declaraciones del propio gobernador en relación a la polémica: “(…) minimizó las críticas del kirchnerismo por su reciente encuentro con el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, al sostener que ‘no’ se hace ‘eco de lo que dicen’. Consultado sobre si una probable candidatura suya a presidente podría aglutinar al resto del peronismo que no acompaña al Frente para la Victoria, reclamó: ‘No hagan especulaciones futuras sobre mí. Hago mi trabajo como gobernador, acabo de ser reelecto y punto, estoy en la primera semana de mi nuevo gobierno’.
Sobre las mismas declaraciones, El Día publicó un título que favoreció la postura de Scioli: “Rechazó Scioli las críticas por su encuentro con Macri”. Es decir, lo benefició porque al utilizar el verbo ‘rechazó’ le brindó una connotación de firmeza a sus posiciones. En cambio, el título de Diagonales.com incluyó la frase “no se hace cargo”, enunciado que tiene una connotación negativa, quien no se hace cargo de algo, demuestra signos de cobardía por no reconocer tal o cual cosa. El resto del artículo de El Día, desarrolló un poco más las declaraciones del gobernador publicadas por Diagonales.com.
La polémica se prolongó el 9 de enero. Diagonales.com reforzó la carga contra el gobernador, tratando de hacer hincapié en la relación tirante que mantiene con el gobierno nacional. Tituló: “La tregua entre el sciolismo y los K a punto de romperse”. Palabras pesadas. Sobre todo tregua, que puede usarse como sinónimo de descanso o como dicta la definición de la misma: suspensión de hostilidades entre beligerantes. La nota en cuestión expresó que “Más allá que los multimedios hegemónicos, especialmente Clarín y La Nación, trataron de ‘vender’ el partido de futbol como una especie de acuerdo político frente al gobierno central, desde la Casa Rosada, sin emitir opinión, mostraron con gestos que estaban molestos (…) Al kirchnerismo le molestó especialmente ‘la foto’ entre Scioli y Macri a horas de la intervención quirúrgica de la presidenta (…) Una alta fuente del sciolismo planteó a este medio que ‘lo importante es no dejar que el árbol tape al bosque’ y agregó que lo destacable no es ese partido de futbol sino la gestión y el nuevo gabinete para esta segunda etapa, que es mucho más cercano al gobierno nacional. El argumento de los hombres del gobernador es que el nuevo gabinete provincial tiene figuras mucho más cercanas al gobierno nacional. Los cruces ya comenzaron”.
En tanto El Día en su clásica sección “Visto y oído”, continuó con sus publicaciones en favor del gobernador: “Sorpresiva y dura réplica de Scioli” y expresó en pocos párrafos las fuertes declaraciones, “‘Me rompe las pelotas tener que dar explicaciones por todo. Yo a esta altura no tengo que dar explicaciones’. Con esa frase, el gobernador Daniel Scioli decidió en los últimos días apartarse a su estilo de declaraciones moderadas y a su afán por esquivar cualquier polémica para salir con dureza al cruce de los cuestionamientos que recibió por haberse mostrado la semana pasado en un partido de fútbol con el jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri. En una entrevista que brindó desde Mar del Plata a un diario porteño, Scioli rechazó cualquier especulación política por la foto que lo mostró junto al líder del Pro, criticada desde sectores del kirchnerismo (…) ‘Yo hace diez años que tengo la misma camiseta, que es la del gobierno. Y desde hace quince, que empecé en política, la del peronismo. Pero no soy un hipócrita. Yo soy un tipo leal, no obsecuente. Ella lo sabe. A esta altura del partido no me pueden correr con ver quién es más kirchnerista o quién tiene más compromiso, por favor’, lanzó”.
LAS AGUAS CALMAS
Por último, ambos diarios parecieron calmar las aguas con sus titulares en torno a esta polémica, el 11 de enero, cuando publicaron notas periodísticas sobre la muestra itinerante “Néstor para Todos”. Diagonales.com tituló “Scioli convocó a la unidad y recordó a Néstor Kirchner”; y entre sus párrafos expresó que “El gobernador Daniel Scioli convocó a la ‘unidad’ para ‘consolidar la integración’, al inaugurar junto al vicegobernador Gabriel Mariotto la muestra itinerante ‘Néstor por Todos’, en el Gran Hotel Provincial de la ciudad de Mar del Plata”. Mientras que El Día tituló su artículo “Scioli y Mariotto juntos, con llamados a la unidad” y agregó en el cuerpo de la nota que “Luego de las tensiones que se instalaron en la relación entre ambos en las últimas semanas, el gobernador Daniel Scioli y el vicegobernador Gabriel Mariotto volvieron a mostrarse ayer juntos en la inauguración de una muestra con documentos y fotos sobre Néstor Kirchner montada en Mar del Plata, desde la que el mandatario provincial lanzó un llamado de ‘unidad’”.
ANTECEDENTES
Si se permite, entonces nos atrevemos a presentar algunos ejemplos, que fueron publicados en varios medios, de esta compleja relación.
Clarín el 18 de octubre de 2010 publicó “Daniel Scioli sigue trazando su propio camino” y desarrolló que “El gobernador de la provincia de Buenos Aires continuó hoy adelante con su impronta política, que se manifiesta sin estridencias y que, al entender suyo y de su círculo de confianza, lo mantiene en el lugar que más le conviene y mejor le resulta. Por la mañana se enteró de las declaraciones que realizó Hugo Moyano bien temprano y siguió con normalidad su camino hacia un acto en el distrito bonaerense de General Lamadrid. Allí, se vio nuevamente con Néstor Kirchner y no hubo –ni habrá- ningún gesto que acuse recibo de los dichos del líder de la CGT, quien dijo que en 2011 elegirá entre Néstor o Cristina y que Scioli no tiene posibilidades de ser presidente y que lo ve ‘firme’ en la provincia (…) En el acto en Lamadrid, Kirchner habló de que ‘venimos en nombre del amor y el encuentro, a pesar de tener diferencias, pero con respeto’ y no profundizó en un análisis del escenario 2011, donde se definirá si él resulta el elegido, si será su esposa o si finalmente, los números no resultan favorables y la balanza obliga a delegar la pelea en la figura del propio Scioli”.
Más atrás en el tiempo, el 9 de septiembre de 2009, poco después de las elecciones legislativas que no resultaron favorables como esperaban en el kirchnerismo –fueron superados por la lista encabezada por De Narváez, una figura que hoy perdió su efímera imagen positiva-, diario La Nación tituló las declaraciones de NK: “Kirchner: ‘No tenga miedo gobernador Scioli, diga quién le ata las manos...’”. La bajada del artículo expresó que “El ex presidente culpó de la inseguridad a los jueces ‘que liberan delincuentes’, a Menem por la pobreza, a la oposición y a la policía bonaerense”.
La nota desarrolló el título: “(…) el discurso de hoy del ex presidente merece un lugar en un hipotético podio, sobre todo porque no sólo volvió a desvincular a las gestiones K de cualquier responsabilidad en el tema inseguridad, sino que casi ridiculizó públicamente al gobernador Daniel Scioli (ex vice de Kirchner, además), al ‘sugerirle’ que ‘no tenga miedo y diga quién le tiene las manos atadas’. La frase venía a cuento de lo que dijo el marido de Carolina Píparo (víctima de una feroz salidera bancaria) sobre su encuentro con Scioli. Kirchner hoy venía criticando a la jueces ‘porque dejan que los delincuentes entren por una puerta y salgan por la otra’, y también apuntaba a los dirigentes opositores ‘por su discurso simplista’. Hasta ahí su discurso era el habitual, escuchado hasta el cansancio, seguramente Scioli no esperó la frase que seguía: ‘No tenga miedo gobernador Scioli, porque usted nunca lo tuvo. Diga quién le ata las manos, porque hay que hablar con nombre y apellido, hay que solucionar el problema de la justicia (...) porque generalizar es malo, no sólo retarda, sino que en el propio retardo de investigaciones genera acciones que permiten que escondiéndose en un falso garantismo, los delincuentes entren por una puerta y salgan por la otra’. El aplauso que siguió a la frase, y la mueca de Scioli que quedó entre sonrisa y sorpresa, quedarán en el anecdotario K”.
Días posteriores, el 15 de septiembre 2010, El Día publicó una nota relacionada a estas declaraciones del ex presidente. Tituló “Algo cambió en la relación con Kirchner: el enojado es Scioli”; el artículo explicó que “Un par de fotos y la inasistencia a un acto, entre otras presuntas señales, fueron en las últimas horas motivo de infinitas especulaciones en torno de una posible postura -que por cierto sería inédita- de ‘rebeldía’ de Daniel Scioli con relación a Néstor Kirchner, como consecuencia del virtual reto público al que el ex presidente lo sometió el jueves pasado. Uno a uno, esos ‘datos’ fueron desvirtuados por voceros de la gobernación como signos intencionales de una flamante ‘autonomía política’. Pero lo que no pudieron negar las fuentes del sciolismo -aunque lo intentaran- es que algo cambió efectivamente en el gobernador desde el episodio del ‘reto público’: ahora es él quien está ‘molesto’ con Kirchner. Y ese sentimiento, por decirlo de alguna manera, gravita, por supuesto, en la relación con el ex presidente y con el gobierno nacional y la redefine”.
Y para finalizar esta zaga de ejemplos, compartimos uno que sucedió cuando Scioli era vicepresidente y CFK senadora nacional. La nota fue publicada por Pagina 12 el viernes 23 de diciembre 2005, el tíulo fue “La relación de Cristina Kirchner con Scioli anda de mal en peor” y aquí dejamos un extracto de la misma: “El debate por el presupuesto 2006 languidecía cuando Cristina Fernández de Kirchner pidió la palabra. Con un tono mucho más pausado que el habitual, con un enojo mucho más profundo que el que suele mostrar en algunos debates, la primera dama se apartó de la discusión de la ley de leyes para presentar una cuestión de privilegio por lo que calificó como un ‘operación de prensa destinada a descalificarla’. La senadora desmintió que ella hubiera pedido integrar la comisión de Justicia para desplazar al senador socialista Rubén Giustiniani. Responsabilizó al titular del cuerpo, el vicepresidente Daniel Scioli, por no ‘cuidar que se propalen hechos falsos’ en los que siempre aparece ‘vinculada la presidencia del cuerpo’. La senadora fue sumando cuentas atrasadas. Se mostró indignada porque Scioli no aclaró en ningún momento los supuestos gritos que ella le habría dedicado cuando decidió realizar un homenaje al ex senador Eduardo Menem. Incluso se acordó del error del vicepresidente cuando, al convocarla a prestar juramento, la llamó ‘la senadora por Santa Cruz’, aunque admitió que pudo haber sido involuntario. De hecho, luego de la sesión de jura, Scioli se comunicó con la primera dama para disculparse por la gaffe. Pese al gesto, en el entorno de la senadora sostienen que ella sigue con dudas. Todos los presentes enmudecieron (…) ‘Espero que las equivocaciones respecto de mi persona, que sé que quizá fueron de buena fe, como las de a quién represento ahora y a quién representaba antes, y este presunto enojo que, de verdad, nunca existió, por el homenaje a un senador, ya que yo estaba en Calafate, y sin embargo usted nunca desmintió, no impliquen que se me dé un trato especial sino el mismo que se les da al resto de los senadores y senadoras de esta casa”, le lanzó Cristina Kirchner a Scioli. Las cosas estaban claras; las facturas, sobre la mesa. La senadora adelantó que espera explicaciones y es evidente que detrás de la saga de malos entendidos hay una silenciosa pero fuerte interna política. De un lado y en soledad, Scioli se refugia en el bajo perfil. Desde su oficina comentó que ‘sólo pueden esperar de mí prudencia, trabajo y dedicación’










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