Las acequias, cada vez con menos agua

Las acequias, cada vez con menos agua
La crisis hídrica que afecta a la provincia, ciertos problemas de “gestión del agua” y la acumulación de basura son algunos de los principales motivos por los cuales gran parte de de la extensa red de acequias del Gran Mendoza luce tan seca.
Los huarpes enfrentaron al desierto y torcieron su destino gracias a las acequias, que trajeron al llano el agua para crear un oasis. Estas venas hídricas transformaron a Mendoza en una ciudad única y, sin embargo, el abandono, la negligencia y la sequía las vuelven cada vez más un elemento pintoresco que una herramienta útil.

Lo cierto es que son muy pocas las que cumplen con la función para la que fueron creadas, ya que rara vez se ve agua correr por ellas, y en algunas nunca ocurrió. Así, el riego del arbolado público, su función fundamental, es cada vez más deficitario por lo cual las plantas se secan y caen ante el primer viento fuerte o son víctimas de plagas y enferman.

Aunque los vecinos pueden encargarse del riego, en plena emergencia hídrica la disponibilidad del agua es cada vez menor y con horarios restrictivos. Según especialistas consultados, las cunetas no están cumpliendo correctamente con las dos funciones para las que fueron creadas: el riego del arbolado y la recolección y evacuación del agua de lluvia.

Sistema deficiente

Las causas por las que esto ha ocurrido son varias y dependen del ojo observador. Hay que mencionar en principio la emergencia hídrica, que implica menor disponibilidad de agua pero que, por lo tanto, implica hacer una distribución lo más eficiente posible para un mayor aprovechamiento.

Para el ingeniero agrónomo Sergio Carreri, presidente del Consejo Provincial de Defensa del Arbolado Público, "a la inversa de lo que se supone, las acequias no requieren mucha agua, por lo tanto la emergencia hídrica no justifica" el riego deficiente. Según el especialista, lo que requiere una hectárea de finca alcanza para 10 kilómetros de arbolado.

"Cuando se hace un análisis, el agua que envía Irrigación es la adecuada pero no lo es la confección del sistema", manifestó Daniel Gómez, director de Recursos Naturales. En este sentido, hay que considerar pendientes que ante el poco caudal afectan la circulación, cunetas cortadas (sin cruces o conexiones) o falta de compuertas para guiar el agua.

Por otra parte, al parecer en la mayoría de los casos no hay una dotación de personal suficiente que se dedique a la distribución. Por ejemplo, hay veces en que el agua llega durante la noche cuando no hay quién la reciba, mencionó Gómez.

Otro factor que influye es la cantidad de basura que obstaculiza los cauces, en lo cual lo fundamental es la educación de la gente que no toma conciencia sobre este daño ambiental.

Pase de pelota

Entre los municipios e Irrigación se pasan la pelota. Los primeros aseguran que es el ente provincial el que dispone del recurso enviándolo en los turnos determinados por el contexto crítico. En tanto, desde ese organismo sostienen que se manda lo necesario pero que son las comunas las responsables de su distribución.

El secretario de Gestión Hídrica de Irrigación, Mario Salomón, aseguró que están enviando el agua y que las municipalidades no están cumpliendo con la distribución adecuadamente. Destacó que sólo Capital, Godoy Cruz, Luján y -en menor medida- Las Heras tienen una relativa buena distribución.

"He visto un gran retroceso en este tema los últimos años. Las acequias aún cuando eran de tierra funcionaban mejor", dijo el funcionario. Explicó que "a los municipios les damos una entrega mayorista en determinados puntos pero no alcanza para todas las manzanas; entonces tienen turnos que se cumplen cada 6 a 10 días".

Desde su visión, pese al déficit podrían cubrirse las necesidades si hubiera una buena gestión. Consideró que la falta de personal en las comunas es uno de los problemas fundamentales: "Deberían tener unas 30 ó 40 personas y tienen 3".

En tanto, los municipios consultados aseguraron que no pueden hacer frente al escaso caudal que reciben y que se limitan a redistribuirlo como pueden. En el caso de Guaymallén, aceptaron que el agua corre sólo en algunos lugares y explicaron que deben priorizar el área cultivada para que no se pierda la producción. "Cuando hay emergencia no alcanza para la zona urbana, pero se está trabajando y si no hubiese esta situación crítica para fin de año el suministro llegará a todo el departamento", informaron.

Diego Kotlik, director de Planificación Urbana y Ambiente de Godoy Cruz, dijo que "debido a la crisis hídrica el agua que nos proveen para lograr cubrir todas las zonas del departamento no alcanza y hay que volver a esperar el turno de riego". Agregó que en invierno hay cortes mas prolongados y que la distribución del agua de riego, por el poco caudal recibido, debe ser racionalizada por sectores.

En tanto, desde Las Heras Orlando Acosta, Director de Paseos Públicos, explicó: "Estamos trabajando con nueva ingeniería en plomería que incluye compuertas para guiar el agua".

Para Carreri, el problema es que la mayoría de los municipios no ha adherido a la ley provincial de arbolado, donde se especifica cómo debe ser la estructura del sistema de riego para preservarlo.

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