Finalmente, ayer por la mañana notificaron a Adolfo Castellanos sobre la aceptación de su renuncia al cargo de director de Inspección Laboral.
De hecho, Castellanos desacreditó la decisión gubernamental al asegurar que el único órgano facultado para dictar una conciliación era la Dirección a su cargo. "El que está en funciones soy yo, y el único organismo que tiene potestad es la Dirección; y yo no dicté ninguna conciliación", había declarado en aquella oportunidad.
Incluso, había señalado que no entendía porqué el subsecretario Aguirre dictó la conciliación. "Esta Dirección no está acéfala, por lo que no me entra en la cabeza que otro organismo actúe", interpretó.
A su vez, también había desestimado la aceptación de renuncia por parte del ministro de Gobierno y Justicia, Francisco Gordillo. "Por el momento sigo en mis funciones, porque la Gobernadora es quien tiene que aceptar mi renuncia, no Gordillo", declaró desafiante el pasado viernes.
A Castellanos le pidieron la renuncia luego de la polémica que envolvió al Gobierno cuando Inspección Laboral clausuró el edificio municipal de Ancasti. Y el propio Gordillo debió ir a Ancasti a levantar la clausura tras un pedido de disculpas.




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