Hermes Binner insistió en que “la sociedad ya condenó” al juez investigado por supuesto hurto de energía eléctrica. En una primera instancia, la Casa Gris le había rechazado la dimisión.
Sin embargo, en el mismo decreto se aclara que la decisión se toma “en cumplimiento de la orden judicial” dictada por el juez laboral de la Tercera Nominación, Carlos Garibay, que a su vez está apelada.
Esta mañana, Binner se refirió al tema: “Simplemente se cumplió con una orden judicial. Vino la orden para que se la firmara. Por eso digo que la justicia la hace la sociedad, y creo que la sociedad lo condenó”, sostuvo el mandatario.
¿Por qué el “caso Saurín” se convirtió en una verdadera maraña jurídica y política? La respuesta a este interrogante está directamente vinculada con la historia reciente de las relaciones entre el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial, y con el antecedente de lo que se conoció en su momento como “causa Guevara”.
Al ex juez Pedro Guevara se lo investigó en su momento por supuestas irregularidades cometidas mientras se desempeñaba como fiscal. Por ese motivo se le abrió un jury para determinar si debía ser destituido del cargo. Pero Guevara presentó su renuncia.
En aquellas circunstancias, el Ejecutivo aceptó la dimisión, pero aclarando que según la Ley de Enjuiciamiento de Magistrados, el jury debía continuar. Sin embargo, el Tribunal de Enjuiciamiento, con los votos de los miembros de la Corte Suprema de Justicia -la única excepción fue Daniel Erbetta- y del senador Ricardo Kaufmann, consideró que ya no tenía sentido seguir investigando a un juez a quien se le había aceptado la renuncia.
Con este antecedente inmediato llegó el caso de Saurín, luego de que inspectores de la EPE labraran un acta de infracción por supuesta “Conexión directa clandestina” en su domicilio particular. Como había sucedido con Guevara, se planteó la apertura de un jury, mientras continuaba adelante la causa penal impulsada por la fiscal Graciela Parma.
Sin embargo, el Tribunal de Enjuiciamiento resolvió esta vez aguardar el destino de esta causa penal, antes de avanzar en un posible proceso de destitución. Mientras esto ocurría, Saurín presentó su renuncia, pero el Ejecutivo se la rechazó para que no se repitiera la historia de Guevara.
En los meses transcurridos se vencieron los plazos como para que Saurín pudiera ser formalmente acusado en el jury y, además, un juez Laboral ordenó al Ejecutivo que le aceptara la renuncia para que pudiera jubilarse.
En definitiva, lo único que continúa adelante es la causa penal por supuesto hurto de energía, en manos del juez Darío Sánchez, de la que se derivó otra causa por supuesto fraude procesal cometido por Saurín en el momento de presentar pruebas a su favor.
Mientras la jubilación de Saurín ya es un hecho, sólo resta determinar si existe la posibilidad de probar estos delitos en caso de que efectivamente se hubieran cometido.

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