Irán acepta negociar con Estados Unidos su plan nuclear

Irán acepta negociar con Estados Unidos su plan nuclear
Lo informó el diario The New York Times. Pero anoche la Casa Blanca lo desmintió.
Irán ha aceptado negociar directamente con EE.UU. su programa nuclear, según informó ayer el diario The New York Times en su edición online citando a funcionarios del gobierno de Barack Obama. Según esas fuentes, el acuerdo echa las bases para un crucial esfuerzo diplomático ulterior que aleje las chances de una acción militar de Occidente sobre Teherán.

Sin embargo, al cierre de esta edición, la Casa Blanca desmintió haber llegado a un acuerdo con los iraníes. El vocero del Consejo de Seguridad Nacional, Tommy Vietor, aseguró que el gobierno sigue trabajando en una solución diplomática al conflicto.

De acuerdo con la versión del diario, los funcionarios iraníes insistieron durante encuentros secretos en que las conversaciones oficiales tuvieran lugar después de las presidenciales estadounidenses, el 6 de noviembre próximo, con el argumento de que querían saber con quién tendrían que negociar. En efecto, la versión sobre el acuerdo llega en un momento crítico , a días del comicio y en el fin de semana previo al último debate entre Obama y su contendiente republicano, Mitt Romney, centrado justamente en la política internacional y la seguridad nacional.

La eventuales negociaciones tienen el potencial como para ayudar a Obama, quien podría afirmar que está a punto de llegar al mayor compromiso diplomático de su país en toda la década y que podría sacar del escenario el controvertido programa nuclear iraní. Estados Unidos, Alemania, Gran Bretaña, Francia y Rusia –a la cabeza de otras potencias occidentales– vienen negociando con Teherán a nivel de la ONU, aunque con muchas idas y vueltas y severas críticas al plan nuclear iraní bajo el argumento central de que tiene fines militares. Teherán lo rechaza, sosteniendo que su finalidad es civil y que no construirá una bomba atómica. Israel, acérrimo enemigo de los ayatollahs, venía presionando a Washington por un ataque militar a Irán para eliminar su programa atómico. La inteligencia estadounidense, sin embargo, dice que los persas están lejos aún de llegar a producir armamento atómico.

La posibilidad de negociar directamente con Washington también reporta ventajas al presidente Mahmud Ahmadinejad , quien atraviesa una crisis de legimitidad por una represión social que aumenta y por una crisis económica que se agudiza. Con una inflación del 30%, falta de inversiones y un desempleo del 50% entre los jóvenes, un embargo petrolero occidental ha hecho colapsar las relaciones económicas internas, que dependen en su gran parte del crudo.

The New York Times indicó que el diálogo entre ambos países podría fracasar aún si Obama es reelecto. “Teherán tiene una larga historia de usar las promesas diplomáticas para aliviar la presión internacional sobre el régimen. En este caso, es incierto si el líder supremo iraní, Ali Jamenei, ha aprobado el acuerdo”, dijo el diario neoyorquino.

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