Las potencias no confían en que el programa nuclear de Teherán sea para fines pacíficos.
Las negociaciones internacionales sobre el programa nuclear iraní entre el grupo 5+1 y Teherán se reanudarán el próximo 14 en Estambul, según confirmó ayer un portavoz de la jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton. “Esperamos que esta primera ronda cree un ámbito útil para avances concretos”, señaló el vocero. En las negociaciones participan, además de Irán, las cinco potencias con derecho a veto del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas –Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido–, así como Alemania. Por eso, comúnmente se denomina al grupo 5+1.
Occidente teme que Irán utilice su capacidad para enriquecer uranio para la fabricación de armas e incluso de una bomba atómica. El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, defiende el derecho de su país de utilizar la tecnología nuclear para fines pacíficos.
Días pasados el gobierno de Teherán informó que prefería reunirse en Irak y no en Turquía, debido a la diferencia que mantiene con Ankara sobre la crisis en Siria. Las partes, según otro reporte difundido por la agencia iraní Fars, tendrán una segunda ronda de negociaciones sólo si se registran progresos en los coloquios de Estambul.
Por otra parte, el ministro de defensa israelí pidió ayer a la comunidad internacional que en las conversaciones presione a Irán para que entregue sus reservas de uranio altamente enriquecido. Con sus declaraciones, Ehud Barak parecía ofrecer una posible solución al estancamiento en que se encuentran las discusiones sobre el programa nuclear iraní. Sin embargo, es poco probable que Irán, que defiende su derecho a enriquecer uranio, acepte la propuesta. Israel amenazó varias veces con hacer uso de la fuerza contra Irán si la diplomacia y las sanciones internacionales no logran frenar el programa nuclear iraní.
En una entrevista con la cadena CNN, Barak dijo que Israel indicó a los Estados Unidos y a países europeos que “el umbral para unas negociaciones exitosas” sería que Irán deje de enriquecer uranio por arriba del 20%. Además, dijo, todo el uranio ya enriquecido a ese nivel debería ser transferido a un “país vecino confiable”.
El uranio enriquecido es un ingrediente clave en la elaboración de bombas, si bien el enriquecimiento debería ser de una concentración del 90% para que el uranio sea utilizable en ojivas atómicas.
Sin embargo, el uranio enriquecido en concentraciones más bajas también puede ser usado en la generación de electricidad y en investigación médica. Irán sostiene que su programa nuclear tiene un propósito totalmente pacífico y se niega a imponerle restricciones. <
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