Se acentúa la escasez de garrafas y la Provincia amenaza con infracciones

En Olavarría, la problemática no encuentra solución. Las garrafas siguen faltando. Y los pocos que encuentran deben pagar más de lo autorizado por el Gobierno. El gobierno de Scioli lanzó controles para infraccionar a los comerciantes que no cumplan.
El gobierno provincial salió a advertir ayer que infraccionará a los comerciantes que vendan las garrafas de 10 kilos a más de 16 pesos, el valor tope fijado por la Secretaría de Energía de la Nación. Mientras tanto, en la ciudad, a raíz del faltante y de la oferta insuficiente del mercado, los consumidores deambulan de un lugar a otro sin demasiada fortuna y a las pocas garrafas que encuentran deben pagarlas por encima de esos valores.

Los comerciantes consultados se defendieron y dijeron que "es imposible" cumplir con los 16 pesos por los "mayores costos", y especialmente, "por el encarecimiento de los fletes". "Nadie trabaja para perder plata", definió uno de los consultados por este Diario.

Al mismo tiempo, concejales opositores y oficialistas se enfrentaron y debatieron por la cuestión, e iniciaron gestiones separadas para buscar normalizar una situación por demás alarmante. "Se les va a pasar el invierno y van a seguir dando vueltas. Parece una tomada de pelo para la gente, porque parece que van a encontrar la solución cuando llegue la primavera, haga más de 20 de grados y nadie las precise", ironizó uno de los distribuidores de gas licuado en la ciudad.

La situación de escasez, que se había evidenciado durante el invierno pasado, volvió a quedar expuesta a medida que bajaron las temperaturas. Pero este año, a diferencia del 2009, el faltante se agravó por un problema extra: "Muchos vecinos que antes consumían gas en grandes cilindros, especialmente en casaquintas, ahora se encontraron que la brecha de valores entre las 'chanchas' y las garrafas era muy alta. Entonces cambiaron el sistema y se pasaron. Pero los cupos de garrafas subsidiadas se mantuvo estable. Por lo tanto, al crecer la demanda, el problema resultó todavía más grave", explicaron ayer desde Shell Gas.

El gobierno provincial aseguró que profundizará los controles sobre los precios de las garrafas de gas licuado, "ante las denuncias que indican la existencia de comercios ubicados en el territorio, que ofrecen estos productos a un precio superior a lo establecido por la Secretaría de Energía de la Nación". Y desde la administración de Daniel Scioli se indicó que "en los operativos realizados hasta el momento, y desde el mes de junio, el 78,98% de los establecimientos visitados fue infraccionado por este motivo".

El Anexo IV de la Resolución 1071/08 de la Secretaría de Energía de la Nación establece los precios máximos en los que deben venderse las garrafas. Así la de 10 kilogramos cuesta 16 pesos finales; la de 12 kilogramos, 20 pesos; y la de 15 kilogramos, 25 pesos.

Sin embargo, esos valores no reflejan la realidad del mercado bonaerense, y Olavarría no resulta la excepción a la regla. "Cuando la gente llega y pregunta cuánto vale la garrafa, y uno le dice 16 pesos, muchos te contestan 'pero a mí en la ciudad me la cobraron 25, y hasta 30 pesos'", admitió ayer uno de los distribuidores para graficar los sobreprecios que se generan a nivel local.

Uno de los distribuidores olavarrienses ejemplificó que "yo tengo asignados por mes 30.000 kilos, que es lo mismo que decir 3.000 garrafas de 10 kilos. Y a eso que me dan lo tengo que ir manejando, porque si no se me termina en una sola semana, y me quedo las otras tres sin nada para vender. Entonces, lo que hago es subdividirlo en cupos semanales. Así evito vender todo en los primeros días y quedarme tres semanas de brazos cruzados. Porque una vez que lo vendí, no tengo manera de que me entreguen nada más hasta el mes siguiente".

"Ese precio está desde hace más de dos años, pero en el medio aumentaron todos los costos y especialmente los fletes. Pero digamos que se podrían vender a 18. Ahora, hay casos en que las están vendiendo a 25 pesos o más. Y el problema, como siempre, es la falta de controles", aseguró un conocedor del rubro.

Frente a estas situaciones, la Provincia lanzó a la calle una serie de controles que tienden a infraccionar a los que no cumplan las normativas. Sin embargo, los inspectores recorren la capital bonaerense y el Conurbano, pero no llegan al interior de la Provincia. De todos modos, se recordó que, ante cualquier situación anómala, los consumidores pueden realizar las consultas y reclamos a la línea gratuita de Defensa del Consumidor de la Provincia 0800-222-9042 (de 9 a 18) o a las distintas Oficinas de Información al Consumidor que funcionan en los municipios.

Desde la OMIC olavarriense, su titular Andrea Imbrogno, aclaró en una entrevista publicada ayer por este Diario que "no hemos tenido denuncias en la oficina. Tenemos que tener una queja puntual para actuar. Si no hay un reclamo, no. Siempre nos manejamos con la denuncia".

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