Patricia Podestá, titular de la dirección municipal de Acción Social, se puso al frente de un operativo de relevamiento socio-sanitario en el asentamiento ilegal de barrio Santuario conocido como “Villa Tranquila”. Adelantó que buscarán soluciones para esas familias.
Durante la mañana y hasta pasado el mediodía, Podestá estuvo encabezando un equipo compuesto por seis asistentes sociales que recorrieron el interior de la “Villa Tranquila” encuestando a sus habitantes. La presidenta de la comisión vecinal de barrio Santuario, Graciela Cejas, acompañó al equipo municipal, como asimismo dos efectivos policiales. Más allá de la presencia preventiva de uniformados, y según comentó a EL NORTE la propia Podestá, el operativo se desarrolló con normalidad, sin reticencia por parte de los encuestados, ni mucho menos reacciones violentas.
“Los vecinos respondieron muy bien a nuestras consultas. Entendieron que esto es simplemente una preocupación del Intendente por saber cómo se está viviendo en todos los barrios de la ciudad”, comentó la funcionaria.
Y completó: “Existe una estigmatización por parte del grueso de la sociedad. Se pone un sello sobre las personas que viven en tal o cual lugar y de tal o cual manera, inmediatamente se las etiqueta como «ladrones». Pero la verdad es que en la mayoría de los casos, no es así. Por ese motivo, este es un trabajo articulado con la presidenta vecinal del barrio, quien conoce muy bien a estas familias, e incluso ella misma ha sacado algún asentamiento de gente que venía de otro lugar. A los demás, tenemos que darle la oportunidad de que entre todos, y desde el Estado, veamos qué soluciones o ayuda les podemos brindar para mejorar su calidad de vida”.
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