Hoy se cumple un año del accidente en la Quebrada de Las Burras, en el que murieron 4 obreros. No hubo más víctimas porque un grupo de estudiantes de Medicina que pasaba por el lugar, socorrió a los heridos.
La tragedia pudo ser mayor, pero justo pasó por el lugar un contingente de estudiantes de Medicina (ver aparte).
Estos hombres que lograron sobrevivir hablaron con este diario sobre cómo es su vida actual y cómo se las arreglan para superar dos consecuencias de aquel siniestro: el miedo y la desocupación. Una realidad que se repite en el resto de las historias de los sobrevivientes.
Raúl Álvarez se levanta todo los días a las seis de la mañana para salir con un destino incierto. Va a todos los lugares donde pueden necesitar un albañil extra. Desde el accidente no volvió a tener un trabajo estable. “Todavía me da miedo andar en colectivo, pero más me preocupa la falta de trabajo. Ecotrans, la empresa para la que trabajábamos en el momento del accidente, se declaró en quiebra y nos dejó a la calle”, dijo el hombre.
En la misma situación están los hermanos Raúl y Jorge Bazán, que perdieron a su padre en el accidente. Salen a buscar changas a diario para poder subsistir. Lo hacen caminando o en bicicleta ya que, por temor a revivir el pasado, evitan subir a un colectivo. “Todavía tenemos pesadillas con el accidente y tuvimos que ir a un psicólogo por unos meses. Creo que vamos a tener que volver a terapia para superar la prueba difícil que nos tocó vivir. Hace seis meses murió nuestra madre a causa de cáncer y nos quedamos huérfanos”, dijo Raúl, el mayor de los hermanos.


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