Las recientes declaraciones formuladas por la legisladora Adriana Bogado son particularmente graves para la situación actual y el destino futuro de Formosa, porque al afirmar que el gobernador está cautivo de su propia gente, pocas esperanzas nos quedan como provincia, sobre todo por conocer de sobras a esa gente que tan empecinadamente se ocupa de mantener en sus cargos y funciones. Seguramente esto formará parte del proyecto estratégico 2015 de seguir acrecentando sus gigantescas fortunas personales.
Antinori junto con el Bandido y su mujer y una corte de obsecuentes muy bien remunerados (muchos de ellos recontra incompatibles), pagan los sueldos que quieren, a quienes quieren y por montos que a ellos se les antoja. Esto es así y no constituye ninguna chicana: lo saben los docentes que todos los días reclaman sin respuesta por sus haberes mal liquidados. Pero claro, el feudo de la Subsecretaría de Economía, UPSTI y Unidad Funcional de “Liquidación” no es auditado por absolutamente ningún organismo de contralor, llámese HTC, Auditoria General de la Provincia, etc.
Pero además comienzan a hacerse visibles los agujeros presupuestarios existentes dado que lentamente se van concentrando en Economía el manejo presupuestario del IPS (Seguros), IASEP, Ministerio de Desarrollo Humano (el pago de guardias a médicos y enfermeros se demora cada vez más, dentro de poco les pagaran con planillas paralelas y complementarias); Educación está a la vista…
A estas alturas, los formoseños debemos preguntarnos seriamente si no será necesaria una movilización para rescatar al gobernador de la cautividad de su gente, que al tenerlo prisionero, no permiten que las cosas mejoren.
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