Académicos del Carnaval tiene que afrontar deudas por $40 mil

La empresa organizadora les avisó a último momento que no tenía fondos para abonar la participación de la agrupación. Los dirigentes de la comparsa tuvieron que tomar la difícil decisión de dar un paso al costado; no obstante, se encuentran en la situación de saldar compromisos contraídos previamente.
Hay fuertes críticas de los directivos porque desde la organización no reconocen el esfuerzo y el trasfondo del festejo popular.

El perjuicio generado por la negativa por parte de la empresa organizadora de los carnavales oficiales 2012 de no abonarles el cachet a Académicos del Carnaval, expresando como razón el no tener fondos suficientes, generó toda una serie de complicaciones, sobre todo económicas tanto a la Comisión Directiva como a los propios comparseros.

En diálogo con EL LIBERTADOR, José Giuliani, presidente de la agrupación musical, explicó que los mantuvieron hasta último momento en la expectativa de cerrar trato con la organización para luego decirles que no tenían plata para abonar el cachet. Al parecer fueron más de quince días, desde antes de las Fiestas y principios del nuevo año en que "ni siquiera nos atendían los teléfonos. No sabíamos dónde estábamos parados, se aprovecharon de nuestros tiempos y nuestras necesidades", aseguró.

Lo cierto es que recién el 3 de enero pasado la dirigencia de Académicos del Carnaval tuvo la confirmación que no recibirían los fondos por la participación; sólo la propuesta "de que si queríamos salir lo haríamos como invitados". Luego de un análisis de la situación, los directivos resolvieron bajarse de los carnavales oficiales "y este año no salir". De todas formas se resolvió dejar en libertad de acción a los comparseros, tanto músicos de la escuela de samba como pasistas, de poder sumarse en otras agrupaciones. "El comparsero tiene derecho a seguir divirtiéndose, no se le puede coartar tal posibilidad", remarcó Giuliani.

La medida adoptada no fue bien recibida por muchos de los comparseros, sobre todo aquellos que venían trabajando desde hace varios meses en los preparativos de los trajes, en la inversión que habían hecho con plata de su propio bolsillo; "pero también comprendieron que tampoco se puede salir así".

De acuerdo con el presidente de Académicos, "hay integrantes de la escuela de samba que ya tenían lista la indumentaria y habían invertido unos 1.200 pesos en ellos; pero también tenemos casos de figuras solistas, incluida la bastonera, que ya habían comprado plumas de pavo real para sus trajes que les costaron unos 4.000 pesos, o al grupo de señoras, tipo bahianas, que iban a desfilar y que ya pagaron sus trajes para que se los hiciera una modista por 7.000 pesos. El daño económico es importante, ni ellos mismos -en referencia a los organizadores- se imaginan, ni les interesa cómo nos han perjudicado".

Los compromisos asumidos por esta agrupación musical, que será la primera vez que no participe de los corsos oficiales en cinco años de vida, son mayores "y si tuviera que sumar todo, la deuda que tenemos encima ronda los 40 mil pesos, incluidos los 6.000 pesos que tenemos que pagar al club Sportivo, donde estuvimos ensayando y a quienes les habíamos asegurado que una vez cobrado el cachet cumpliríamos con el pago; otra cuestión es con una importante sedería local, que nos había suministrado telas importadas para poder confeccionar los trajes del tema India".

Giuliani recordó además que la organizadora del carnaval, la misma que ya estuvo el año pasado, "ya nos quedó debiendo del año pasado la suma de 15 mil pesos que eran parte del cachet y que resultó un perjuicio para saldar las deudas".

Consultado acerca de cómo seguirá la comparsa de aquí en más, el presidente de Académicos especificó que van a seguir trabajando, para poder presentarse a lo grande en la edición del año que viene, "continuaremos manteniendo la Personería Jurídica, terminaremos de cerrar los balances 2010 y 2011 para tener toda la documentación en regla y ver cómo se puede gestionar para poder ingresar en algún momento a la Federación de Comparsas y Agrupaciones Musicales (Fecam)".

De todas formas, José Giuliani apuntó directamente a la organización resaltando "la falta de tacto y de responder como se debe a los comparseros, nosotros no llamábamos para molestar, queríamos saber dónde estábamos parados, pero nunca nos atendían los teléfonos, hasta último momento nos tuvieron con la expectativa de que iban a pagar el cachet, ¿Cómo podrían ellos explicarle al comparsero común que para ellos es sólo un negocio, cuando la gente está poniendo el alma? Evidentemente hay un trasfondo que no conocen y no respetan, no tienen idea cómo se vive el carnaval, el verdadero carnaval para los correntinos. Hay gente que no se va de vacaciones que se queda trabajando para las comparsas, que pone plata de su bolsillo para poder confeccionarse su traje, hay una chica que ni siquiera quiso fiesta de 15 años para poder ahorrar para participar en los corsos; entonces no entendemos cómo esta gente puede estar organizando los corsos.

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