"Abusan de momentos de popularidad"

Sergio Berensztein, dir. de Poliarquía Consultores.
1 Es considerado como un elemento de participación directa, positivo en la medida que complementen a otros sistemas formales. Y es bien visto porque, en una situación como la actual, cuando hay bastante separación entre la sociedad y la política, esto viene a cerrar la brecha de participación y de legitimidad. El problema surge cuando no tenés una democracia consolidada y cuando hay gobiernos que usan la situación de poseer mayoría contingente con el fin de forzar cambios institucionales. Usan un momento de popularidad o de capacidad de movilización para forzar reformas. Sobre todo en algunas presidencias de América latina, donde esa imagen de un caudillo trata de pasar por encima el orden institucional. Se ha intentado en algunos casos cambiar la lógica de las instituciones para perpetuarse en el poder o incrementar el poder relativo. Se abusan de posiciones dominantes en situaciones electorales de no competitividad. Y se observa esto en gobiernos populistas que tratan de avanzar sin tener en cuenta la voluntad de las minorías. El plebiscito, como instrumento, no es malo. Lo malo es el abuso que se hace de él.

2 En democracias no consolidadas esto es un problema. ¿Hay límites en el gasto público? No. ¿Y en la pauta publicitaria? Tampoco. Y esto puede ser atribuible a la influencia desmedida que tienen los Ejecutivos sobre los otros poderes. La falta de límites es un problema general, no de los mecanismos de participación democráticos.

3 Es una buena pregunta que debemos hacernos, pero depende del caso. No creo que sea el sanjuanino. Por ejemplo, aún se recuerda cuando Néstor Kirchner cambió el sentido a uno de estos instrumentos para seguir gobernando Santa Cruz. Primero hizo una consulta popular no vinculante para ver si efectivamente conseguía su segunda reelección o el tercer mandato. Cuando terminó aquella consulta, se hizo un cambio en el Tribunal superior de Justicia de Santa Cruz y se modificó las características del referente a vinculante. Luego, Kirchner llamó a una asamblea legislativa y reformó la Carta Magna. Un mecanismo absolutamente viciado le permitió la reelección como gobernador. Cuando hay vocación hegemónica y de acumulación de poder, estamos en presencia de un abuso perverso de estos mecanismos. El caso de Gioja no es esto. Estaba previsto de antemano.

4 Es muy difícil para la sociedad llevar adelante mecanismos como la Revocatoria de Mandato, porque requieren requisitos difíciles de lograr. Por otro lado, esos requisitos también pueden ser buenos porque evitan golpes institucionales y contribuyen a dar estabilidad a alguna gestión. En California, por ejemplo, las revocatorias no sólo terminan con los mandatos, sino que también el mismo mecanismo sirve para elegir la sucesión. Es original. La revocatoria, en suma, no debe generar inestabilidad política. En la iniciativa popular, a su vez, es difícil juntar las firmas y que luego los jueces las convaliden. En algún momento, pueden generar cierto interés general coyuntural, que -con el paso del tiempo- cuesta consolidarlos. 5Y volvemos a lo que dije en la respuesta a la primera pregunta. Se abusa de un momento específico de popularidad para hacer reformas, avanzando inclusive sobre el orden institucional. Son mayorías contingentes que sólo buscan la acumulación personal del poder.

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