Una de ellas, de 17 años, está desaparecida junto con el bebé que dio a luz y el supuesto abusador, de 65. La otra menor, de 16, reveló que era abusada por siete sujetos a la vez, todos allegados a ella, y se comprobó que está embarazada. Ambos casos fueron informados por Nuevo Diario y, ahora, trascendió que sus progenitoras lo sabían y por qué no lo denunciaron.
Es el caso de la adolescente de 17 años que cuando tuvo familia, abandonó a su bebé en el Hospital de Añatuya.
La justicia tiene elementos suficientes para sospechar que la joven rechaza a su hijo por que es fruto de un abuso sexual. La historia no termina aquí, ya que el acusado, un sujeto de 65 años de edad, solía llevar mercadería a la casa donde vivía la víctima junto con su madre. De esta manera, el acusado no sólo se ganó la confianza de la jovencita, sino también la de su madre.
Posteriormente, sobrevino el abuso sexual, hasta que la menor quedó embarazada.
Hasta el día de hoy, la Justicia no entiende o busca elementos que le permita saber por qué la mujer, si estaba al tanto de las vejaciones a que era sometida su hija, no radicó la correspondiente denuncia. Ante este panorama, cabe la pregunta: ¿A la progenitora le cabe el delito de encubrimiento?. Esa es la gran incógnita que quiere develar la Justicia y se espera que sea en el transcurso de la presente semana.
Cabe señalar que el acusado ya había sido denunciado por abuso sexual, siendo la víctima otra menor de edad. Precisamente por ese hecho estuvo detenido y hace una semana atrás recuperó la libertad, luego de firmar una caución juratoria. Precisamente esa medida judicial nunca fue cumplida, puesto que desapareció misteriosamente junto con su víctima de 17 años y la criatura, de tan sólo cinco meses de vida.
La Justicia se dio cuenta de la desaparición cuando trataron de ubicar a la mujer para que fuera sometida a pericias psicológicas. No la encontraron por ningún lado y, al cierre de la presente edición, los tres permanecían desaparecidos. No se descarta que se ordene la inmediata detención del depravado.
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