¿Buenas noticias?

El gobernador Juan Schiaretti anunció la concreción de obras que estaban previstas, pero congeladas por la pesada deuda pública
El gobernador Juan Schiaretti anunció la concreción de obras que estaban previstas, pero congeladas por la asfixia financiera que padecía la Provincia por la pesada deuda pública. Luego de la oficialización por parte de la presidenta Cristina Fernández del plan de refinanciación que alivió la situación fiscal de Córdoba, Schiaretti impulsa obras por mil millones de pesos.

Esta decisión generó una polémica con la oposición, que acusa al gobernador de alimentar la deuda, con lo cual Córdoba seguirá siendo dependiente de la caja nacional.

Schiaretti aclaró que los fondos que no se utilizarán para pagar deuda se invertirán en obras y no en gastos corrientes. Esta definición alimentó el debate.

El antecesor de Schiaretti, el también peronista José Manuel de la Sota, engrosó la deuda de manera considerable durante gestión.

El argumento que daba el entonces gobernador era que hacía obras, como las que erigió en la Capital, con la construcción de nueve mil viviendas sociales o los edificios culturales, íconos de su gestión, como la Ciudad de las Artes, el Palacio Ferreyra, el Museo de Ciencias Naturales o el Paseo del Buen Pastor. También están las 364 escuelas que construyó en toda la provincia.

Más allá de estas realizaciones, la discusión es si generar endeudamiento, que significa dependencia política del poder central, es una buena noticia.

Como lo aclaró el propio Schiaretti, el endeudamiento debe ser siempre "medido" a la capacidad de pago de la Provincia y una tasa de interés "razonable".

En un contexto en el que se avecina un proceso electoral, en el cual el oficialismo provincial intentará prolongar su estadía en el poder, la decisión de Schiaretti de anunciar obras que incrementarán el endeudamiento dejó planteado un campo propicio para el adelantamiento de la discusión política.

El PJ hará campaña con las realizaciones de Schiaretti, mientras que la oposición tratará de golpear en el flanco débil del oficialismo, que es precisamente el endeudamiento.

En este sentido, los peronistas son pragmáticos. En esto se parecen mucho De la Sota y Schiaretti. Cuando arreciaban las críticas de la oposición por la polémica expropiación del Palacio Ferreyra, el ex gobernador se refirió a la cuestión en una charla privada. "Los opositores siempre cuestionan y denuncian corrupción. Mientras la gente vea las obras, no pasa nada".

El Palacio Ferreyra es hoy uno de los museos más bellos y modernos del país. La gestión delasotista pagó nueve millones de pesos a sus dueños para expropiar el edificio e invirtió otros 10 millones para convertirlo en museo.

Pero los antiguos propietarios llevaron su reclamo a la Justicia, al considerar que la Provincia pagó mucho menos del costo del edificio en el mercado inmobiliario.

En primera instancia, el juez Manuel Rodríguez Juárez dio la razón a los demandantes: la Provincia debería abonar 56 millones de pesos más, por una expropiación que se hizo a los empujones.

El Gobierno apeló la decisión del juez y la Cámara Cuarta en lo Civil y Comercial determinó que la indemnización sería de 24,6 millones de pesos. El caso puede llegar al Tribunal Superior de Justicia.

Muchas veces una obra, por importante que sea, no alcanza para tapar desprolijidades que luego terminan siendo caras al Estado. Detrás de los anuncios, muchas veces las buenas noticias terminan siendo un carga para toda la sociedad.

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