En seis años la tierra destinada a la agricultura se redujo a la mitad.
"Es impresionante el avance que han tenido los loteos en Plottier, porque no sólo en seis años se perdió la mitad de las hectáreas productivas, sino que ahora también tenemos problemas para garantizar la llegada del agua a las pocas chacras que quedan porque en el medio hay loteos que muchas veces no entienden que no pueden tapar los canales", destacó el director de Relaciones Institucionales de la dirección provincial de Recursos Hídricos, Thierry Davezac.
La situación es vista con la misma preocupación por el titular de la Cámara de Productores, Héctor Inda, quien detalló que "cuando yo era joven sólo en Valentina Norte había 500 hectáreas en producción y ahora en todo Neuquén quedan seis o siete chacras, y en Plottier no más de 10". El dirigente dijo que las vicisitudes de la economía nacional y regional atentaron contra la rentabilidad del segmento agrícola y destacó que "los loteos son la alternativa de muchos chacareros para salir de la pobreza".
"Para nosotros que haya menos chacras nos representa un doble problema, porque por un lado cada vez son menos los chacareros que hay para pagar el canon con el que se mantiene el sistema de riego y a la vez son menos las personas para limpiarlo y más las que los ensucian", advirtió Davezac.
El funcionario explicó que trabajan en un proyecto para que los desarrolladores de barrios en lugares donde antes hubo chacras deban mantener bajo su costo los canales de riego de uso común, dado que contó que "hay loteos que no entienden que no pueden cerrar un canal de riego porque es por donde va el agua a otra chacra y al final tenemos que ir a visitarlos todos los meses".
Para Inda la época de las chacras en Neuquén y Plottier tiene sus días contados y, mientras se mostró convencido de que es necesario cambiar la zona productiva de la zona de la Confluencia y también el tipo de producción, recordó con tristeza que "hace 12 años cuando hicimos el proyecto de cámara de frío éramos 70 los chacareros afiliados a la cámara desde Neuquén a Senillosa, y hoy sólo quedamos siete u ocho".
Ya sea por la falta de rentabilidad de la agricultura, por el avance de la ciudad hacia los sectores rurales o debido a la negativa de muchos de los hijos de los chacareros a seguir trabajando la tierra, lo cierto es que el agua del canal de riego sólo llega a sólo un puñado de chacras.
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