Fue ayer, en La Banda, y es un proyecto concretado por la Fundación Khalil, para el tratamiento de niños y adolescentes. Asombrado por las instalaciones, agradeció al titular de la misma, Llamil Abdala, por permitirle que colaborara.
Su padre, Llamil Abdala, hizo uso de la palabra en un acto sencillo y emotivo en el que relató la lucha, el empeño y los logros para los padres y familiares de niños y adolescentes con discapacidad.
Dijo que la fundación siempre soñó en grande y “hoy mostramos lo que logramos”.
“El mundo está viviendo un raro momento en que muchas verdades dadas como absolutas, han caído, y que hoy se piensa que no se puede construir sin pensar en las personas, y que la política se debe concebir ‘con rostro humano‘”, reflexionó.
Agradeció al gobernador Zamora y a su gabinete por la disposición en crear este espacio tan particular en la ciudad de La Banda, a los padres, a los amigos y sobre todo a Khalil, su hijo, artífice de algún modo de este centro que hoy es una realidad.
Asombrado
Posteriormente habló el gobernador, complacido de ver hecha realidad una fundación de tal calibre que -dijo- “me asombró”, agregando que se hizo con mucho amor, pero recalcó que “más que la estructura de lo que se construye, lo importante es el contenido”.
“Me llena de alegría y orgullo poder haber participado de la realización de este sueño”, dijo, y terminó agradeciendo a los integrantes de la fundación por permitirles (a él y a su equipo de trabajo) ayudar y ser parte de este centro tan importante para la ciudad de La Banda y toda la comunidad.
Finalmente, los presentes compartieron un lunch.

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