La superficie del predio duplica al de Chimbas. Las tres primeras empresas que se instalan emplearán a casi 900 trabajadores.
Albardón se convierte en el segundo departamento en tener un lugar específico para el asiento de industrias. Pocito y 9 de Julio tienen proyectados sus parques, pero no hay empresas que efectivamente se hayan instalado (ver recuadro).
Unos 200 m2 de tela olímpica, más de 1000 postes de cemento, calles interiores demarcadas y la arteria principal con la imprimación puesta para ser asfaltada en estos días, además de un plan estratégico municipal de ordenamiento territorial que permite delimitar el uso específico que tendrá cada zona en Albardón y que las áreas urbanas no terminen asfixiando el parque industrial son las principales características del nuevo predio. Además tiene en los costados del perímetro que rodea al parque, más de 1200 hectáreas que pertenecen al municipio y que estarían disponibles en el caso de una futura ampliación de la zona industrial, sin que este ensanche perjudique zonas urbanas.
Está previsto que a partir de la semana que viene la empresa minera Barrick empiece a montar su fábrica de ensamblaje de estructuras premoldeadas que sólo en su etapa inicial espera ocupar 567 personas y en su producción máxima estima llegar a las 1.000, y para ello dispone de 27 hectáreas dentro del predio. Quien también se radica en el nuevo parque albardonero es Industrias Urbino -utilizará 2 hectáreas-, una empresa proveedora de insumos de la gran minería metalífera. Tanto Barrick como Urbino se expanden ante la necesidad de poder cumplir con las metas fijadas para el proyecto binacional Pascua-Lama. La tercera que ya confirmó su presencia es Martínez & Pereyra, quien se especializa en la construcción de estructuras metálicas y recubrimientos industriales.
Según el diputado departamental Juan Carlos Abarca, hay dos importantes firmas nacionales que ya presentaron al municipio sus serias intenciones de formar parte del nuevo parque albardonero: la compañía Cinter, una de las más importantes del país que construye estructuras metálicas, e YPF. Además, la intendenta Cristina López agregó que "en total hay entre 15 y 20 carpetas que estamos analizando, algunas están más cerca de concretar y otras no tanto, pero creemos que cuando las primeras industrias se levanten van a ser un incentivo para las otras".
El municipio decidió que junto con el nuevo parque industrial se estudie el ordenamiento territorial de todo el departamento para que no suceda lo que hoy es un problema y un cuello de botella para los chimberos: barrios que fueron construidos contiguos a fábricas y el ejemplo más gráfico es lo que ocurre con el humo que despide la fábrica de Carburo -Electrometalúrgica Andina- que molesta a los vecinos, pero que cuando se construyó la empresa no tenía a su alrededor ninguna urbanización.
"Esto fue muy programado y fue un trabajo de varios años. Nos propusimos preservar nuestras zonas netamente rurales y las zonas urbanas, pero también asegurarnos que donde se hace una fábrica el día de mañana no tendrá un barrio al lado. Somos concientes que una cosa tiene que ir de la mano de la otra", dijo Cristina López.
¿Tienen beneficios las empresas que se instalan?
Sólo algunos. Al no haber nuevos cupos de promoción industrial de los cuales pueda gozar San Juan, los beneficios para las empresas se acotan. Por un lado, el municipio invierte dinero en la urbanización y cerramiento del predio con la clara intención de brindarle un espacio acorde a las necesidades básicas para el desembarco de nuevas industrias y lo único que no pagan es el derecho de obra que cobra cada departamento.
"Lo que ofrecemos es un lugar óptimo para instalación de cualquier fábrica. Está ubicado en un sitio -Ruta 40 pasando las vías del ferrocarril, Campo Afuera- donde todo está diseñado para que desarrolle su actividad en pleno, con buenas vías de acceso y algo que nos parece fundamental es que todos los camiones y maquinaria pesada que se utilice no tendrán que pasar por el centro de Albardón y eso nos permite estar tranquilos de que no va a correr ningún peligro la gente que vive en zonas residenciales", destacó la intendenta López.

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