El juez Federico Diez, de Formal 8va. lleva adelante la investigación por la muerte de la nena de 13 años, ocurrida el 8 de noviembre pasado en el Hospital Materno Infantil. El aborto se habría inducido por el uso de un fármaco.
La menor ingresó al nosocomio con un cuadro de infección grave siendo atendida por los médicos de guardia que determinaron que el cuadro presentaba un foco infeccioso grave por lo que debía ingresar a quirófano, lo que se produjo a las 13,05 horas. Tras practicarse una histerectomía, en la que se retira el útero, la pequeña falleció, por un shock séptico, ya que a pesar de haberse quitado el útero no se detuvo la infección. De acuerdo a lo que trascendió cuando se realizaba el velatorio de la nena, ingresó un llamado anónimo al 911, advirtiendo de la situación por lo que se presentaron efectivos de seguridad, entrevistándose con la madre y algunos familiares, quienes manifestaron que la muerte había sido por una "peritonitis". El llamado, del que se investiga su procedencia, advertía que la muerte fue provocada por un aborto incompleto. Al solicitar los policías, en el velatorio, el certificado de defunción en éste se aclaraba que el fallecimiento fue producto de un aborto séptico. Por esta situación se determinó la realización de una autopsia, trámite ordenado por el magistrado Diez, que concluyó que la causa de la muerte fue el aborto séptico. Durante la práctica se logró retirar material, que de acuerdo a una primera pericia estaría determinando que el aborto se produjo por la ingesta de un fármaco. La investigación judicial trata de determinar cómo se llegó al aborto, en qué condiciones se produjo, bajo qué responsabilidad y quién lo hizo En ese afán se sacaron muestras retiradas del cuerpito de la nena de 13 años, durante la autopsia, se secuestro el útero del hospital, la historia clínica del hospital público y el informe de la clínica privada, que la asistió en una primera consulta. Desde esa clínica, donde recibió los primeros auxilios, fue derivada al hospital público Materno Infantil, donde termina falleciendo. En la jornada de ayer prestó declaración el novio de la pequeña y en horas de la tarde debía asistir la madre, sin que trascendiera si se presentó en la ciudad judicial, mientras que el jueves deberá asistir el hermano. De la clínica En cuanto a la reacción de la clínica privada donde fue asistida, en un primer momento, pudo saberse que, a su ingreso nunca se informó que se trataba de un embarazo interrumpido. Los profesionales que estuvieron en el lugar recordaron que la nena entró por un dolor "de panza", y aparentemente un sangrado abundante. Sin aclarar nada, los médicos realizaron los análisis correspondientes, ecografías y los inyectables. En esos estudios si se advirtió que había restos en el útero, y ante la complejidad del caso, resolvieron la derivación, por entender que se necesitaba un equipo interdisciplinario, y que en emergencia del hospital se podría contar con esos especialistas. Una de las médicas de la clínica dijo que "la madre nunca advirtió, al ingreso que era un aborto, además en estos casos se debe entender la confidencialidad de la familia", insistió.
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