Son pocos los que pudieron documentar a sus hijos. Tienen que ir hasta Tartagal y para muchos es imposible.Funcionarios del organismo responsable aseguran que es inminente la normalización del trámite
Pero muchos no vieron todavía por primera vez su rostro impreso en la libreta y no gozan de esos beneficios. Aunque hicieron los trámites, esperan hace meses los documentos. Además, para cientos de indígenas de las más de 55 comunidades de la zona es imposible documentar a sus recién nacidos, ya que para eso son obligados a desplazarse 170 kilómetros, conseguir turno, solventar una estadía y dejar a la familia por días o semanas, en algunos casos. Por eso, la mayoría de los aborígenes nacidos en 2012 en esta región no tiene su DNI.
“En toda la zona tenemos problemas con los documentos de los recién nacidos. Solo nos dan la partida de nacimiento, para el DNI nos mandan a sacarlo a Tartagal, pero antes hay que sacar turno, que es muy difícil, porque solo dan a 10 personas por día. Además del viaje, que sale $120 ida y vuelta, uno tiene que esperar hasta cuatro días, muchas veces, y no alcanza para tanta estadía, más que uno tiene que dejar todo para poder ir. Las personas se vuelven sin poder sacarlo”, explicó el capitán de los pescadores aborígenes de la Misión Anglicana en Santa María, Siriaco Maraya. “Aunque Santa Victoria está a 25 kilómetros, antes se podía sacar, entonces uno viajaba, pero volvía con documento. Pero ahora no y nosotros, que somos muy necesitados, no tenemos cómo viajar a Tartagal. Además, se tiene que poner a los chicos con domicilio en Tartagal siendo que son nacidos en Santa María. Lo mismo pasa con los que deben renovar el documento, quienes también tienen que cambiar domicilio y tienen que ir a votar allá”, agregó.
En la Misión Anglicana de Santa María hay al menos 160 familias aborígenes. “En esta comunidad hay al menos 30 personas adultas indocumentadas, que nunca pudieron hacer ningún trámite y no pueden cobrar ningún beneficio social”, dijo Lakín Sánchez. “Ya nos resultaba complicado viajar desde Santa María hasta Santa Victoria, pero ahí nomás hacían todos los trámites. Ahora son muchos los paisanos que no pudieron sacar el documento de sus hijos. Nos preocupa porque no podemos pagar un pasaje y la comida para tantos días”, agregó.
Luis Erasmo Rodríguez vive a unos metros del templo religioso que hay en la Misión Anglicana de Santa María. Es pescador, como muchos de los originarios wichi de la ribera del Pilcomayo. Pero su documento nuevo dice que tiene domicilio en la ciudad: “Sin calle. Sin número, Salta Capital”, se puede leer. Un poco más preciso es el dato de su lugar de nacimiento, que lo ubica en el extenso territorio del departamento Rivadavia, aunque no se consigna el municipio. La madre de Erasmo, Lila Silvera, tiene el documento en sus manos. No habla muy fluido el castellano y es necesario un interlocutor. “No puedo hacer los trámites para la pensión por invalidez y el ticket alimentario sin documento”, dijo. “En Misión Anglicana el 80% no cobra ningún plan, porque todavía no llegan los documentos. Con el papelito que dice que el documento está en trámite no podemos cobrar la asignación universal o el ticket social. Los documentos que llegaron, que son pocos, tienen el problema del domicilio en Salta. Son muchos meses sin cobrar y la gente necesita esas pensiones. Ahora que no hay pescado hace falta mucho el plan, porque la comunidad no tiene cómo sustentarse. Se sufre sin pesca y sin plan”, dijo Siriaco Maraya.
Estuvo 3 semanas en
Tartagal y volvió sin nada
Susana Sarmiento tiene 29 años y ocho hijos. No puede cobrar ninguna ayuda social porque no tienen documentos. “Fui hasta Tartagal y no pude sacar el documento porque querían ponerlo al chico con domicilio de ahí, cuando es nacido en Santa María. Tuvimos que pedir fiado para poder viajar porque es muy caro y volvimos con las manos vacías después de tres semanas”, explicó la aborigen.
La respuesta que dio
el Registro Civil de Salta
Mónica Antacle, directora del Registro Civil de Salta, le dijo a El Tribuno que el problema es momentáneo y recomendó a la población esperar por los puestos móviles que recorren la zona hasta que se normalice la situación de la sede del organismo en Santa Victoria. A principios de este año un decreto del Poder Ejecutivo Nacional ordenó que en el primer documento de identidad también se registre una serie de datos biométricos de manera digital, para integrar la información a la moderna base de datos del Registro Unico de Personas. Pero en Santa Victoria Este no hay conexión a internet y mientras el Gobierno provincial ultima la oferta del único prestador del servicio de las 10 empresas consultadas, ningún DNI podrá ser gestionado en la población más grande del municipio. El Tribuno pudo saber que entre hoy y mañana llegarán a la localidad empleados de Tesacom Satelital.
“Yo soy de Santa María,
no tengo cómo viajar”
Morelia Pérez tiene solo 16 años y un hijo de dos meses que tuvo que nacer en el hospital de Tartagal debido a que los médicos temían complicaciones en el parto. Ahí le dieron la partida de nacimiento y de vuelta a Santa Victoria le informaron que tendría que tramitar el documento en el lugar de nacimiento. “Pero yo soy de Santa María y no tengo cómo viajar a Tartagal; cuando fui me llevaron en ambulancia”, dijo Morelia.
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