Comunidades aborígenes beneficiadas por los fondos de la ley de bosques reclaman que éstos se traduzcan en trabajo en el corto plazo y denuncian que no son los verdaderos beneficiarios.Se trata de la misión wichi de Kayip, en Capitán Pagés, y de la misión wichi San Patricio, en Los Blancos, ambas en el departamento de Rivadavia Banda Norte.
En una investigación reciente, El Tribuno reveló que más del 40% de esos fondos se destinará a los honorarios de la organización sin fines de lucro. Por tal motivo, esta semana, el diputado provincial de Tartagal Darío Valenzuela solicitó un pedido de informes en la Cámara baja.
Fundapaz maneja, en nombre de la comunidad de Kayip, 52.332 pesos. De aprobarse la segunda etapa de ese proyecto, se inyectarán otros 167.797 pesos, por lo que la fundación administrará 220.129 pesos, a los que ya se les dio destino. De este monto total, la organización sin fines de lucro se quedará con 102.379 pesos, más del 46% de los fondos. A pesar de esto, a los representantes de Kayip, Fundapaz les explicó que la Fundación recibiría menos del 20%. Es que se omitía mencionar, en las cartulinas que dejaba en cada comunidad, el dinero que recibiría por la realización del inventario y plan de manejo forestal.
La institución asesora explicó a la gente de Kayip que sólo recibiría 33.629 pesos de los 220.129 estipulados para las dos etapas del proyecto. Según Fundapaz, eso le correspondería a la Fundación en conceptos de talleres de capacitación, que incluyen movilidad y viáticos; asistencia técnica y gastos administrativos. En la precaria cartulina que Sergio Ibáñez, secretario de la comisión vecinal de la misión wichi, replicó a mano en su cuaderno, la Fundación cuenta como beneficio que recibe la comunidad los 137.500 pesos que se previeron para la realización del inventario y plan de manejo forestal.
Pero Fundapaz omitió mencionar que se queda con el 50% de los 137.500 pesos de la elaboración del inventario y el plan de manejo, como ellos mismos explicaron en un comunicado: “El inventario forestal y el plan de manejo son trabajos presentados para esa segunda etapa no aprobada aún, que se realizará en conjunto con los dirigentes indígenas, y que el 50% de los 55 pesos por hectárea será para pagar a quienes trabajen de la comunidad, para lo cual son capacitados”.
El comunicado en ningún momento desmintió que la Fundación reciba más del 40% de los fondos para las comunidades mencionadas. En el mismo comunicado hace mención a la comunidad Wayayuk y alega haber construido “dos pozos de agua y una represa”, entre otros logros. Lo que llama la atención es que Fundapaz no se haya percatado de que el agua potable de esa población llega todos los días en camiones de la Municipalidad desde Capitán Pagés, como confirmó a El Tribuno el cacique Simón Merile.
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