La oficina del Ippis (Instituto Provincial de Pueblos Indígenas de Salta) continúa tomada por cerca de cien personas de distintas comunidades guaraníes del interior de la provincia.
Ayer, algunos representantes volvieron a enviar una intimación a quien consideran que debe ser destituido de su cargo, el vocal Enrique Aurello, para que se haga presente en el lugar y dialogue con las personas que se dieron cita allí.
Es la segunda intimación que se le envía. Aurello, nuevamente, volvió a hacer oídos sordos a esta petición pero, según dijeron personas de la comunidad, sólo bastará que se le envíe una tercera intimación para que, automáticamente, se proceda a su destitución. “No nos sentimos representados por el señor Aurello y ni siquiera se puede hablar con él. El miércoles y ayer dijo que iba a venir y seguimos esperando”, dijo Marianela Mena, una mujer de la comunidad guaraní, en diálogo con El Tribuno.
Las cien personas que participan de esta protesta reclaman viviendas y que les otorguen los títulos de las tierras en las que viven.
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