El aumento desmedido del Alumbrado, Barrido y Limpieza desató un vendaval de reclamos porque los propietarios le quieren trasladar la suba al eslabón más débil. Acuerdo en la oposición para presentar un proyecto conjunto para anular.
Las subas de hasta 1200% en el Alumbrado, Barrido y Limpieza (ABL) autorizadas por Mauricio Macri empezaron a generar daños en la relación entre propietarios e inquilinos. La Unión Argentina de Inquilinos denunció que “está aumentando rápidamente” la cantidad de casos en los cuales los dueños obligan a quien alquila a costear el aumento. “Esto sucede tanto en los contratos vigentes como en los que se están por firmar”, advirtió Ricardo Botana, vicepresidente de la UAI, y agregó que “está impactando mucho en el caso de estudiantes que vienen a la Ciudad y que les cuesta costear estas subas”. Según cifras de la entidad, hay en Capital Federal 230 mil viviendas en alquiler o alquiladas, lo que representa algo más del 25% del total de inmuebles.
Para la UAI, el problema radica en que este ABL es un nuevo impuesto. “Antes llegaba una sola boleta, y ahora llegan dos, una de Inmobiliario y otra de ABL, por lo cual están sumando un impuesto que antes no existía”, apuntó Botana, y agregó que “esto es un problema, porque la justicia no otorga herramientas al inquilino para debatir y llegar a un acuerdo justo”.

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