El cantante se presentaba a la madrugada en el escenario mayor, ante una buena concurrencia. La fiesta atrajo a turistas de la región y de otros lados del país, quienes colmaron la capacidad hotelera de Chos Malal.
Con un balance “positivo”, los habitantes del Norte aguardaban esta madrugada la presentación del reconocido cantante Abel Pintos, quien se presentaba en el escenario principal para el disfrute de los miles de presentes, quienes desde el jueves disfrutaron de la presentación de artistas locales y nacionales, presenciaron actividades criollas y degustaron la gastronomía regional.
Además de Pintos, el escenario fue visitado por el trío folklórico Son Ellas, Gonzalo Lara, Vientos del Sur, Agrupación La Callejera, Extremo Solar, El Parral, entre otros.
Desfile gaucho y color
El chivito al asador fue la gran estrella de la fiesta, que busca preservar los valores de la región y mantener vivas las costumbres ancestrales como la trashumancia, actividad que se transmite de generación en generación hasta hoy en el norte neuquino.
Durante la fiesta hubo desfiles de gauchos, destrezas criollas y grandes jineteadas para atraer la atención de los visitantes, a quienes también se los recibió con el pan casero, las empanadas, las comidas regionales y los clásicos fogones.
La Fiesta Nacional del Chivito permite unir a los pueblos cercanos del norte neuquino y dar a conocer sus costumbres, sus comidas, sus cantos y sus bailes populares.
La celebración nació en 1988 a partir de una iniciativa de la agrupación folklórica Centenario, un grupo de danzas de Chos Malal creado un año antes con motivo de los 100 años de la ciudad.
Además de lo estrictamente festivo, los turistas que permanecieron en la vieja capital de la provincia pudieron aprovechar el buen clima para recorrer las zonas aledañas, presenciaron un arreo en vivo y entrar en contacto directo con los productores.

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