Los intendentes cobistas de Junín y Rivadavia entregaron ayer viviendas sociales de bajo costo, y aprovecharon la oportunidad para criticar la política habitacional del gobierno provincial, a la que calificaron de "muy mala" o directamente de "inexistente".
"En Rivadavia hace dos años que el IPV no construye una sola casa y cuando no se encuentra respuesta en el Gobierno, hay que usar la imaginación", explicó Del Río y siguió: "El panorama es lamentable y de las 400 viviendas que tenemos priorizadas, apenas se están construyendo 52, que fueron licitadas en enero de 2007.
La primera casa económica construida en Rivadavia por el municipio está en calle San Isidro, en el ingreso a la ciudad y tiene 55 metros cubiertos, donde hay una cocina-comedor, dos dormitorios y un baño con paredes sin enlucir.
"La comuna me dio el préstamo para comprar los materiales y también puso dos albañiles, un plomero y un electricista", explicó Ramón Montenegro, el flamante dueño de la casa y completó: "Yo soy albañil y también trabajé. El terreno es mío y ése es uno de los requisitos que pidió la comuna". El crédito municipal que recibió Montenegro será devuelto en cuotas de $ 159 durante diez años.
Del Río aseguró que el municipio cerró el 2009 con equilibrio fiscal y que los $ 600.000 que le corresponden del endeudamiento que va a tomar la provincia para pagar déficit, Rivadavia los usará para construir 30 viviendas sociales, que se suman a otras diez que ya están presupuestadas.
También en Junín, Mario Abed entregó ayer una casa social aunque en este caso financiada con recursos de la banca privada. "Son casas para familias cuyo ingreso no alcanza los $ 2.000 y el financiamiento del crédito de $ 25.000 llega del banco Credicoop, con quien venimos trabajando en este proyecto desde hace tiempo", dijo Abed.
Desde el 2009 y con recursos propios, Junín ya entregó dos casas económicas y tiene listas otras tres: "Pero el municipio tiene un límite de financiamiento y para seguir adelante tuvimos que salir a buscar recursos".
"Primero fuimos con el proyecto a la Provincia y luego a la Nación, pero no nos escucharon y terminamos hablando con los bancos", dijo Abed que calificó a la política de vivienda de la provincia como "muy mala, diría que inexistente, porque desde hace dos años que en Junín el IPV no construye una sola vivienda y tenemos un déficit habitacional de 1.500 casas".

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