EXPECTATIVAS. El empresario Carlos Gold manifestó el apoyo de los estacioneros hacia la nueva conducción de la petrolera YPF.
El entrevistado de este fin de semana es una de las voces más representativas a la hora de brindar y detallar el panorama de abastecimiento de combustibles, no sólo en Corrientes, sino en el país y Latinoamérica. Gold no es sólo el titular de la Cámara de Estaciones de Servicios y Empresarios del Combustibles de Corrientes (Cescor), además es secretario de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (Cecha).
En esta oportunidad, brindó algunos detalles sobre el abastecimiento a futuro y cómo se podría comportar el mercado de hidrocarburos luego de la expropiación de YPF en manos del Estado nacional.
¿Cuál era la relación que mantenían con la antigua conducción de YPF?
A nivel cámaras provinciales nunca se tuvo contacto. Con la Cecha siempre se mantuvo contacto con YPF y haciendo planteos que no tenían solución porque la condiciones de comercialización variaron demasiado en el último año dentro de YPF para con su red. Hubo situaciones comerciales que la compañía fue modificando unilateralmente y que hizo que la red de YPF esté muy disconforme con la conducción. Realizamos planteos relacionados con la parte comercial a los directivos anteriores, y que no fueron resueltas, lo que el año pasado motivó un paro del gremio cuando bloquearon el edificio central en Puerto Madero.
¿A qué se atribuye la mejora del abastecimiento de combustibles que se registró inmediatamente luego de la expropiación de YPF por parte del Gobierno nacional?
Con posterioridad a la expropiación, la primera medida de la nueva conducción fue una generar un impacto consistente en el abastecimiento pleno, que se dio a través de la utilización del "stock crítico", que es la reserva que tienen todas refinerías ante situaciones de coyuntura de fuerza mayor y que impida el normal abastecimiento. Ese stock crítico es un 20% de la capacidad de reserva de la refinería que YPF volcó a las estaciones de servicio. Se dio un caso particular porque se restringió el diesel a los distribuidores mayoristas y las volcó a las estaciones de servicio. Ese stock crítico son millones de litros lo cual duró aproximadamente unos 25 días en el mercados. Pero hoy nuevamente las estaciones de YPF están con volumen restringido.
Con esa nueva retracción, ¿se volvió a los volúmenes de meses o de años anteriores cuando se registraron graves problemas con faltantes?
YPF comunicó que desde que asumió la nueva conducción a cargo del Estado, aumentó la producción en aproximadamente un 8%, porque está refinando mas nafta super, lo que significa un mayor volumen en el mercado. Al momento de llegar se encontraron con que las anteriores conducciones se volcaron al refinamiento de naftas Premium que por ahí son las que tienen mayor utilizada, resignando la super.
Hoy no es la misma situación que se vivió durante lo primeros meses el año, hubo una retracción luego de los días de abastecimiento pleno pero sin llegar al estado anterior, justamente por la mayor refinación y medidas internas de la compañía.
¿Por qué se produjo un congelamiento de precios en los combustibles luego de la expropiación, luego de varios meses con remarcados incrementos, sobre todo en YPF?
YPF aumentó sus precios en un 22%, 3 semanas antes de la expropiación, medida con la cual se puso a tono con los valores del mercado, ya que había una importante brecha con las otras banderas. Creo que en ese sentido le dejaron el plato servido a la conducción estatal porque con el nuevo gerenciamiento era bastante improbable que se tome una medida antipopular con un incremento de precios. Y está marcando el termómetro en las demás compañías ya que no hubo aumentos en el último mes.
Creo que hasta que YPF no anuncie el plan de 100 días, con el cual estamos expectantes a lo que se pueda anunciar respecto de la producción y comercialización, se va a mantener un escenario de congelamiento. Es una apreciación personal, pero estoy seguro de que YPF no lo va a hacer hasta dar a conocer su plan estratégico.
¿Las demás provincias del país registran los mismos inconvenientes de desabastecimiento y faltantes que Corrientes?
Sí, es un problema general. Quien lo sufre con menor incidencia es la Ciudad de Buenos Aires, que es la que mueve el perímetro de los reclamos, porque estando Buenos Aires con mejor abastecimiento se nota menos, pero el interior del país sin distinción de provincias vive el mismo problema día a día. Por ahí las ciudades turísticas tienen una pe-queña ventaja, pero los mismos problemas de Corrientes lo tienen Neuquén, Río Negro, Salta, Men-doza, que tiene una refinería a 30 kilómetros lo que parece insólito, y lo tiene Córdoba.
Dentro del panorama de cierre de estaciones de servicio que se vive todos los años, ¿existen expectativas para mejorar esa situación?
Existen grandes expectativas, porque la Ley de Expropiación tiene un módulo que habla de disposiciones generales, que son aplicables a todas las petroleras y no sólo a YPF. El Artículo 1 establece que se fijarán las condiciones para la comercialización, distribución y transporte de hidrocarburos en el territorio de la República Argentina, lo cual es aplicable a toda la actividad. Al hacer referencia a las condiciones de comercialización, se ofrece un paraguas para que cualquier estación pueda interponer la aplicación Ley ante la petrolera o red de la cual forma parte y así poder conseguir la renovación de contrato. Es una situación muy nueva pero desde que la ley rige es una herramienta más que tenemos los estacioneros para exigir la renovación de contrato.
¿Existe algún plazo de mejoramiento del panorama crítico de disponibilidad de combustibles?
No hay plazos exactos, porque el petróleo es un recurso escaso y del cual no se tiene certeza de cuando aparece. La Argentina tiene dos problemas: el primero es que existe una gran cantidad de pozos que en teoría están secos porque no se siguió explorando ni invirtiendo para ver si existe algún resabio de petróleo y que tiene que ver con la falta de inversión de Repsol y el Grupo Petersen. Otro aspecto es la aparición de la gran reserva de Vaca Muerta donde tenemos el problema que para extraer el petróleo no convencional, no sólo hay que perforar la superficie sino capas de piedra para llegar a un hidrocarburo que está a 7 kilómetros y para ello se requiere de tecnología que no existe en el país, y al nivel de la cantidad de reserva que se calcula que hay en Vaca Muerta se estima que se trata de entre 35 mil y 40 mil millones de dólares, que obviamente va requerir de algún tipo de sociedad con compañía extranjera dedicada a la extracción o a algún tipo de plan de apertura para que se pueda extraer ese petróleo.
Tenemos que intentar explorar los pozos que están inactivos para ver si podemos obtener petróleo convencional, que está en la superficie, y por otro iniciar perforaciones para ver en qué momento aparece el petróleo, que puede ser en 6 meses, un año o más y que después es necesario explorarlo, extraerlo, refinarlo y que los entendidos hablan de no menos de 2 años.
Como cámara nacional, ojalá que esto cambie y esperamos, desde el punto de vista energético y económico, que la nueva administración del Estado sea profesional y se pueda recuperar la antigua YPF generando el abastecimiento pleno que costó tanto trabajo durante tantos años.
En el caso de incrementar los volúmenes de refinación de YPF en un futuro, y la participación de más del 50% del mercado, ¿podrían verse afectadas las ventas de las demás petroleras?
Todo depende del aumento o no de la refinación y producción. Si YPF decide aumentar la participación del mercado, sólo se va a dar en la medida que tenga más combustible refinado. Si aumenta su participación de mercado a un precio inferior al resto de la compañía como es hoy, obviamente que va a repercutir.
El cliente común busca cargar en una YPF, salvo el que ya está identificado con otra marca y que quieren cargar en una determinada red, pero no es la mayoría. Hoy prima el bolsillo, y el 70% de los usuarios quieren ir a YPF; si no van es porque hay mucha cola o que no hay producto, lo que hace que se vuelquen a otras marcas; si llegara a haber mayor producto en YPF si lugar a dudas van a estar comprometidas las ventas en las demás banderas, tal como ocurrió en las semanas anteriores cuando YPF tuvo abastecimiento absoluto, el resto de las marcas restringieron sus ventas.
Cuando YPF quiebra stock, las demás banderas registran cola y venden más.
Usted participó de la conferencia de la Comi-sión Latinoamericana de Empresarios de Com-bustibles: ¿Cuáles fueron los puntos tratados?
Expuse en la Conferencia Sudamericana de Combustible que se hizo a inicios del mes en Lima, Perú, donde diserté sobre la expropiación de YPF, lo que generó que uno mire con tristeza o nostalgia la situación argentina porque después de 50 años de la creación de YPF estatal, la compañía en 1988 consiguió el abastecimiento pleno de combustibles para el país con casi 125 pozos trabajando constantemente y que se fueron deteriorando en las últimas décadas hasta llegar a esta crítica situación. El año pasado la Argentina tuvo que importar 6 mil millones de dólares de combustible, lo que produjo un déficit de la balanza comercial impulsado por la importación de combustible, aún teniendo reservas.
Los representantes de los otros países nos miraban como diciendo “¿cómo puede ser que ustedes tengan ese recurso y hayan llegado a esa situación?”, cuando en todo América el 70% de los países importa combustible porque no tiene y la Argentina tiene reservas llegando a una situación crítica.
En esta reunión de la Claec, la Argentina fue la vedette, porque en un auditorio repleto todos estuvieron pendientes de la situación de la Argentina. El corolario de la convención fue que nos han designado para la realización de la próxima conferencia que se va a hacer el 7, 8 y 9 de noviembre en Buenos Aires, donde vendrán representantes de toda Sudamérica y Centroamérica para evaluar cómo continuó el panorama de abastecimiento y comercio luego de la expropiación de YPF.
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