La semana pasada la intendenta Rosso prometió fondos para reparar las instalaciones del predio del barrio San Bernardo. Pero ni siquiera se tienen precisiones sobre los alcances del daño. Los líquidos cloacales sólo pasan para terminar en el río sin tratamiento.
La planta depuradora de líquidos cloacales del barrio San Bernardo es un gigante dormido. No funciona desde los últimos meses de gestión del intendente Miguel Prince y jamás arrancó en estos tiempos de mandato de Graciela Rosso.
Hoy, esa enorme construcción aguarda que las promesas que se realizaban hace unos dos años finalmente se concreten en obras. Mientras tanto, su estructura es apenas un pasaje para que los líquidos cloacales de la red domiciliaria de la ciudad de Luján desemboquen en el río, a metros del puente de la Variante de Paso por Luján del Acceso Oeste y de la propia planta, sin ninguna clase de tratamiento.
EL CIVISMO estuvo el miércoles en ese predio y buscó en vano que alguna autoridad explique en qué situación están las estructuras; cuánto costaría repararlas y qué plazos se manejan para esas mejoras, si es que se contempla su realización.
El 5 de mayo de 2008 la intendenta Graciela Rosso anunciaba que en 90 días se cerraba el Basural Municipal. La entonces directora de Medio Ambiente, Mariana Zaia, acompañó ese anuncio con otra promesa: en 15 días se llamaba a licitación para los trabajos de acondicionamiento de la planta depuradora del barrio San Bernardo, "futuro lugar de descarga de los camiones atmosféricos".
"Sin embargo, esa licitación todavía no se concretó, demora que impide cumplir con el plazo establecido para el cierre del basural", informaba EL CIVISMO en su edición del 5 de julio de 2008.
En ese artículo se indicaba que desde la Dirección de Servicios Sanitarios admitían que restaba "realizar la reconstrucción del troncal de acometida a la planta (nuevo tendido de 180 metros de conducto de 900 mm de sección) y el cambio del sistema de aireación primitivo en el reactor biológico (aireadores superficiales) por otro de aireación por difusores sumergidos".
"De estas dos obras se han desarrollado los pliegos de licitación que siguieron el trámite correspondiente para la partida presupuestaria para su ejecución. Siendo la reconstrucción del troncal de desarrollo inminente", informaba una gacetilla oficial de julio de 2008.
A fines de ese mes, este medio entrevistó a la entonces directora de Servicios Sanitarios, Viviana Sotelo, para conocer más detalles de los planes oficiales para revivir a la planta depuradora.
Hace dos años, Sotelo decía que "la planta de tratamiento de efluentes cloacales es de parada programada. Esto deviene de deficiencias de la planta en su aireación".
"La parada programada, informada y aceptada por el órgano de control incluye realizar el tratamiento mecánico y generar que el efluente pase por un sistema de rejas, sea bombeado y se desinfecte con la incorporación de hipoclorito de sodio. La cloración del efluente es uno de los requisitos para la parada de planta. Biológicamente no es tratado porque el reactor no está funcionando. Esto será así hasta que se hagan los acondicionamientos de la planta", detalló el 26 de julio de 2008. Un panorama intacto al día de la fecha.
Hace dos años, la directora indicaba que "por medio de la Secretaría de Medio Ambiente se elevó la propuesta, los trabajos y los presupuestos ponderados para la ejecución de la obra (de reparación). Estamos esperando que venga la partida presupuestaria. La parada programada se inició apenas asumí el cargo. Había olores y quejas en el barrio, se paró la planta, se hizo la maniobra de vaciado, de limpieza del reactor biológico y se empezó a eliminar el efluente con un proceso de retención de arena y cloración".
Desde entonces, incontable cantidad de líquidos cloacales llegan al río, en palabras de la ex directora, "no en las condiciones y los valores que tiene que ir después del paso por una planta de tratamiento". Por entonces se hablaba de un presupuesto para su reparación de 2.700.000 pesos.
El miércoles pasado, por sugerencia del área de Prensa, este medio buscó información sobre los proyectos alrededor de la planta depuradora en la Dirección de Medio Ambiente.
El director Santiago Hernández se encontraba en su oficina, en el predio del ex Matadero Municipal, pero optó por enviar a su secretaria a dar "respuestas". La empleada preguntó cuál era el tema de la consulta periodística y seguidamente explicó que su jefe no daba notas con la prensa si no había un aviso previo. Sugirió, en cambio, concertar una entrevista. Minutos después volvió con una agenda y anotó: "Lunes próximo, a las 11. EL CIVISMO".
Al parecer, el tiempo deterioró aún más el panorama de julio de 2008 y hoy Rosso estaría evaluando contratar a un técnico para que releve el estado de la planta y recién entonces saber con exactitud el dinero que se pediría a Jefatura de Gabinete de Ministros y la Secretaría de Medio Ambiente de Nación.
Los 3.500.000 pesos que Rosso mencionó en la rueda de prensa de la semana pasada, serían producto de una actualización de los 2.700.000 que hace dos años calculó su ex funcionaria de Servicios Sanitarios.
Al cierre de esta edición, Hernández no había dado la cara y menos aún respuesta sobre el inactivo predio del barrio San Bernardo, que permanecería dormido por muchos meses más.


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