Con la meta de alcanzar 80.000 tarjetas alimentarias en circulación, el gobierno provincial, a través del Ministerio de Desarrollo Social y Derechos Humanos, busca ampliar la acción de la política nutricional para atender las necesidades siempre presentes de la población de escasos recursos.
A través de herramientas como las tarjetas sociales, la Unidad de Seguimiento Nutricional y el Programa Familias y Nutrición, el gobierno provincial fortalece su política alimentaria con el objetivo de atender a toda la población en situaciones desfavorables y de vulnerabilidad nutricional. Más allá de la emergencia, estas acciones tienden a elevar la calidad de vida de toda la población y abarcan el mejoramiento de la salud y la nutrición en el mediano y largo plazo.
En esta línea, el subsecretario de Abordaje Territorial, Roberto Acosta, dio un detalle de la política alimentaria puesta en marcha en el Chaco, con el objetivo de brindar atención alimentaria, adecuada y acorde a las particularidades y costumbres de cada población; facilitar la autoproducción de alimentos; realizar acciones en materia de educación alimentaria y nutricional y desarrollar acciones dirigidas a grupos de riesgo focalizados.
No más bolsones
Actualmente circulan unos 54.000 plásticos en toda la provincia y el objetivo es suplantar en todo el Chaco a los módulos alimentarios y alcanzar la meta de 80.000 tarjetas distribuidas conforme a un padrón único de beneficiarios que surgirá de nuevos operativos territoriales. “Tenemos la firme postura de que la bolsa de mercadería no puede ser utilizada como botín político, como dádiva, porque así no sólo no llega a los beneficiarios sino que muchas veces los punteros políticos terminan vendiendo la mercadería”, explicó el subsecretario.
A diferencia de los módulos, las tarjetas fortalecen los vínculos familiares y otorgan dignidad a cada beneficiario que puede decidir qué y dónde comprar. Se incorporan también productos frescos como carne, verduras y leche que el bolsón de mercadería no contiene.
Esta operatoria permite también una inyección económica mensual de 3.240.000 pesos que aporta al desarrollo de los comercios locales, lo que permite una redistribución equitativa del ingreso y contribuir a la generación de empleo en la red de supermercados provinciales.
Seguimiento nutricional
Este espacio interministerial conducido por la cartera social desarrolla acciones vinculadas a la provisión de alimentos balanceados, la educación alimentaria y el seguimiento y control de casos de niños en riesgo nutricional de manera directa por un profesional de la medicina.
El trabajo se realiza en territorio y el primer paso es la identificación, atención y resolución de casos. Para atender esta cuestión que afecta a una franja importante de la población infantil, se elaboran módulos diferenciales y se realiza una atención personalizada de cada niño afectado por un déficit alimentario.
Fortalecer el
vínculo familiar
Familias y Nutrición es una herramienta que se aplica en la provincia para la conformación y consolidación de equipos locales integrados por líderes comunitarios y facilitadores territoriales, que trabajan líneas de acción a favor del desarrollo infantil y el fortalecimiento familiar.
Las tareas se inscriben al Plan Nacional de Seguridad Alimentaria (PNSA) que implementa el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación en coordinación con su par chaqueño y la Unicef. Actualmente, son siete las localidades de la provincia donde se aplica la iniciativa.
Comentá la nota