Más de 5.000 psiquiatras participan del congreso anual de la especialidad

Los organizadores del encuentro destacan el perfil de los profesionales argentinos de tener una "consideración integral del paciente" y el trabajo en equipo.
"El siglo XXI está signado por el uso problemático de las tecnologías" dijo el doctor Alfredo Cia, presidente de APSA.

Más de 5.000 profesionales de la psiquiatría están en Mar del Plata participando del XXVII Congreso Argentino de Psiquiatría organizado por APSA.

Este año, el lema es "Incumbencias profesionales ante el sufrimiento social y la enfermedad mental" busca bucear en como las actuales condiciones de vulnerabilidad y padecimiento social inciden como factores de riesgo o desencadenantes de distintos cuadros emergentes en el campo de la enfermedad mental.

En ese marco, el presidente de la Asociación de Psiquiatras Argentinos (APSA) y vicepresidente de la Asociación Latinoamericana de Psiquiatría doctor Alfredo Cia, puso de relieve la preocupación por las "nuevas entidades diagnósticas" y destacó el perfil de trabajo de APSA y del sector de la salud en Argentina que busca un tratamiento integral de los pacientes.

"Uno de los objetivos principales del congreso es contribuir a la capacitación profesional, la adquisición de nuevos conocimientos, compartir experiencias y ver en qué medida podemos contribuir a una mejor salud mental para toda la población utilizando, no solo los nuevos recursos de tratamiento y las nuevas entidades diagnósticas que sugen -que preceden lo que luego son clasificaciones pero que ya están preocupando-".

En ese contexto valoró que "el enfoque de APSA, al contrario de lo que se ve en otras entidades se busca jerarquizar los temas de tratamientos psicosociales, la consideración integral del paciente, las psicoterapias" y consideró que eso tiene que ver con que "en Argentina tenemos tradición de tratamientos integrados combinando la psicoterapia con la psicofarmacología, en caso de ser necesario".

En cuanto al lema del congreso, indicó que "somos parte de una situación social que de algún modo todos somos responsables de modificar".

En ese marco, el especialista se refirió a la "vorágine" en que se vive en estos tiempos, señalando que "todas las situaciones o factores psicosociales y económicos inciden en el desencadenamiento -y en algunos casos en la producción- de determinadas enfermedades. Por ejemplo, el tema de la anorexia nerviosa, tiene que ver con la cultura que se está dando en cuanto hay imitación de modelos en base a una distorsión de la imagen corporal. El tema de la violencia urbana también es otro factor creciente de aparición de patologías o problemas traumáticos".

También en ese contexto Cia señaló que "el siglo XXI está signado por el uso problemático de las tecnologías, dentro de las cuales la participación excesiva en la red con fines recreativos, descuidando el resto de las actividades del mundo real termina convirtiéndose en una adicción".

"Lamentablemente es algo que se está viendo cada vez con mayor frecuencia, sobre todo en algunos países de Oriente ya es un problema epidemiológico muy serio y está llegando a la Argentina, lo padecemos y lamentablemente no hay una adecuada información de esas problemáticas" en la población general, aseguró. El psiquiatra indicó que en esos casos "se debe encarar integralmente a la familia, se debe advertir a los padres de que es necesario en algunos casos poner límite y generar interés por los deportes y los amigos".

Derribando prejuicios

En otro orden, el presidente de APSA reconoció que "todo lo que tenga que ver con la psiquiatría en general, los psiquiatras en particular y con el enfermo mental está rodeado de un estigma social que estamos tratando de cambiar porque hay demasiado prejuicio pensando en que -el tratamiento psiquiátrico- es una forma de reprimir o de encarcelar a un paciente que se interna. Esto en algunos países todavía tiene vigencia, pero en el nuestro, cada vez menos".

"Hay que ir cambiando esos prejuicios, actualmente, mayoritariamente los tratamientos son ambulatorios y particularmente en nuestro país encaran un trato humano y psicoterapéutico para con el paciente, en el cual también se incluyen las terapias farmacológicas cuando es necesario" aseguró.

Indicó también que "por otra parte hay temores respecto de la locura por parte de la comunidad, pacientes considerados locos, cuando pierden el control sobre sus actos y esto es transitorio y puede ser actualmente modificado y puede permitirse la integración rápida de pacientes en la sociedad" apuntó.

"Hay muchos pacientes que, bien diagnosticados, pueden continuar con sus vidas perfectamente. Antes lamentablemente les era prácticamente imposible trabajar" aseguró.

Por eso también reconoció que como en todas las áreas de la salud, en la de la salud mental, "cuanto antes se diagnostique el problema, más fácil y menos costoso va a ser el tratamiento".

"Las áreas de promoción y prevención de la salud son fundamentales para ahorrar después mucho tiempo y muchos esfuerzos y evitar daños mayores" aseveró.

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