Buscan definir y ampliar la conexión local, mientras siguen apuntando a más iraníes
Mientras tanto, la Justicia avanza en el plano internacional para sumar a los nueve ex funcionarios iraníes buscados por el atentado y a algún otro personaje más de ese país como responsable de tomar la decisión de hacer explotar el edificio comunitario.
La Corte Suprema de Justicia confirmó hace un años la nulidad de gran parte de la investigación, pero dejó indemnes las imputaciones sobre Telleldín. El mecánico, recibido de abogado en la cárcel, donde ya pasó 10 años preso, fue absuelto en el primer juicio oral, pero la Corte ordenó volver a juzgarlo.
El fiscal Alberto Nisman pidió su detención y el juez Rodolfo Canicoba Corral estudia firmar la semana próxima una resolución en la que se negaría a arrestar a Telleldín, que sigue envuelto en el caso.
Si se llega a juicio oral -que no se haría antes de 2012-, y si Telleldín fuera condenado, con el tiempo que pasó detenido y las modalidades de cómputo de la pena, probablemente no tenga que volver a la cárcel.
El fiscal Nisman investiga a los personajes de su entorno, para determinar si la camioneta pasó por otras manos. Por eso se están determinando qué teléfonos celulares se dieron de alta en los días previos al 18 de julio de 1994, cuando ocurrió el atentado, y se los está cruzando con los números conocidos en la causa.
Pero las tareas de la fiscalía no conforman a todos. La AMIA, que junto con la DAIA y familiares de las víctimas son querellantes en la causa, se mostró disconforme con lo conseguido. "No vemos medidas de investigación en marcha. Exigimos muchísimo más. El fiscal tiene que investigar a fondo la conexión local y eso no está ocurriendo. No se sabe cuál es la participación de Kanore Edul, el origen de los explosivos, la casa segura donde se armó la camioneta, quién se la dio a Telleldín, quién la estacionó", se quejó Miguel Bronfman, abogado de la AMIA.
Hasta ahora, la Justicia ya sentenció que la AMIA fue volada por una Trafic. La fiscalía sostiene que la camioneta pasó por las manos de Telleldín, fue conducida por un comando suicida y toda la operación la realizó un grupo operativo de iraníes que salió del país días dos horas antes del atentado. Actuaron con el apoyo logístico y la supervisión de Samuel Salman El Reda, un colombiano de origen libanés. supuesto miembro del Hezbollah. La decisión del ataque fue tomada en Irán y por eso la Justicia pidió la captura de El Reda y de nueve ex altos funcionarios iraníes. Pero ninguno de los prófugos fue detenido, y en la Argentina no hay nadie preso como partícipe del ataque.
El otro juicio que parece estar más cerca que el de Telleldín es el que involucra al ex presidente Carlos Menem, a ex miembros de su gobierno y al ex juez federal Juan José Galeano, entre otros funcionarios judiciales, acusados de encubrir el atentado. En ese expediente también está procesado y a la espera de ser juzgado el ex jefe de la Policía Metropolitana Jorge Palacios ("Fino").


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