La Comuna transparentó los números de su deuda pública. El área de Economía subrayó el esfuerzo de la gestión para reordenar sus cuentas, y las restricciones que enfrentan al deber pagar cuotas más altas en un lapso corto de tiempo.
Así lo señala un informe elaborado por el área económica municipal. Su titular Lucas Ferrero reveló que la decisión de hacer públicos los números de ingresos, gastos y deudas tiene como propósito garantizar la transparencia de la gestión y hacer notar el esfuerzo que se viene realizando para lograr cuentas claras y certidumbre financiera.
Este informe oficial exhibe con datos precisos la evolución de la deuda pública capitalina desde el 2005 a la fecha, y la reducción proyectada para los próximos años.
Consultado al respecto, el secretario de Economía Municipal, Lucas Ferrero, remarcó que de forma gradual están poniendo a disposición de los vecinos la ejecución de recursos, gastos y el estado de la deuda. Sobre este último punto, aclaró que se está mostrando de forma incompleta debido a que aún no se realizó un estudio de la deuda flotante que está previsto para un segundo informe.
Uno de los aspectos analizados en el informe tiene que ver con los indicadores de liquidez y solvencia para el futuro próximo de la Capital. Se Hace referencia al esfuerzo fiscal que se viene, en especial el año que viene, y cómo ese proceso de desendeudamiento redundará luego en mayores recursos.
Así, mientras este año se adeudan 1,41 pesos por cada peso de ingresos tributarios, hacia el año 2016 se adeudarían sólo 31 centavos. Lo que representará alcanzar solvencia futura en las finanzas municipales.
En el informe se aclara que deben tenerse en cuenta algunos aspectos a fin de comparar los períodos 2005-2009 y 2010-2016. En primer lugar, la cancelación de deuda para el primer período se hacía a costa de asumir nuevos pasivos, como es el caso de los generados con el IPS y el Ioscor.
En segundo lugar, en la consideración de ingresos tributarios según los estados contables del mencionada etapa, se incluyen impuesto inmobiliario, rodados y fondo de mejora del transporte. Mientras que para el período 2010-2016 se incluyen inmobiliario, rodados, comercio y tasas varias, por lo que los segundos comprenden un universo mayor.
Además de una importante concentración en los vencimientos de los servicios de deuda (convenio IPS-Ioscor, reprogramación Proformu, Birf y reprogramación Bogar) en el corto plazo cuyo peso relativo tendrán un pico el año que viene para ir luego declinando.
Dos ejes
Ferrero remarcó dos puntos centrales del proceso de desendeudamiento: por un lado, el esfuerzo de la gestión para avanzar en un reordenamiento que permita conducir a un nivel sostenible, “después de afrontar años de deterioro, la Municipalidad está en condiciones de explotar todo su potencial dejando de lado los momentos de ahogo financiero”, subrayó.
En segundo término consideró que se está produciendo una recomposición demasiado acelerada, cuando debería producirse en forma más gradual. “En un periodo corto de tiempo, estamos trabajando para pasar de un municipio en estado de liviandad, a uno fuerte”, reflexionó.
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