2012, amanecer de un año agitado para las comunas

2012, amanecer de un año agitado para las comunas
El año comenzó con problemas económicos para las provincias y Buenos Aires no es la excepción, y tiene reflejo en varias comunas del conurbano bonaerense.

"La fiesta terminó y ahora hay que pagar los costos" refieren desde la oposición, y la realidad parece darles la razón, cada vez que se presta atención a la situación económica de varias comunas bonaerenses desde las ya admiten que tendrán serios problemas para enfrentar los costos durante el año en curso.

Entre los casos mas destacados se encuentra el dirigido por el primo de Mauricio Macri, Vicente López, donde hace menos de dos meses asumió Jorge Macri. Según contaron fuentes comunales, la situación económica del partido de zona norte es “delicada”. De todos modos, no quisieron ahondar sobre la ingeniería financiera para este año ni sobre la posibilidad de pedirle una ayuda extra a Daniel Scioli o la Nación cuando el 80 por ciento del presupuesto se va en Recursos Humanos y en el contrato de recolección de residuos. Por ello Macri decidió cortar a unos 200 trabajadores. Fuentes comunales denunciaron que “el 3 de enero, varios empleados fueron a trabajar y no pudieron ingresar a sus lugares de trabajo”.

Desde el Municipio explicaron “no se echó a nadie sino que no se renovaron los contratos”. “Había 2100 contratos que se vencieron el 31 de diciembre, de esos renovamos 1900 y 211 no se renovaron. Medida que se va generalizando el las comunas mas complicadas, y funciona como herramienta de racionamiento y sinceramiento finaciero.

“Con lo que se recauda es imposible mantener toda la estructura. A nosotros, por ejemplo, el hospital municipal nos consume el 40 por ciento del Presupuesto”, contó un funcionario del municipio de San Vicente. Sin embargo, desde la comuna que conduce Daniel Di Sabatino aseguran que el pago para los 700 empleados está garantizado aunque para ello el intendente tuvo que recurrir a un aumento de tasas del 30 por ciento.

Lo que queda bien en claro es que los intendentes del conurbano creen que la inflación real, no la del Indec, ronda entre 20% y 25%. Y como el líder de la CGT, los jefes comunales toman esos números como parámetro para proyectar sus ingresos . Claro que en su caso no es para reclamar aumentos de sueldo ni cambios en el impuesto a las Ganancias. sino para impulsar subas en las tasas municipales. La mayoría de los distritos prevén estos nuevos incrementos para los ABL locales. Muchos intendentes argumentan que sólo así podrán hacer frente a los incrementos de los salarios municipales, que comen una porción cada vez más grande de sus gastos.

Desde la casa Rosada escucharon la inquietud de los jefes territoriales por una experiencia que ya vivieron: cuando suben los servicios públicos, mucha gente deja de pagar las tasas municipales. Los vecinos perfieren estar en mora con el municipio y no que le corten de luz, o el cable.

En el ámbito local, todavía no se definieron por un aumento de las tasas pero tampoco lo negaron, y por como están planteadas las cosas, podría considerarse una de las herramientas económicas que el intendente Luciani tendría en cuenta como para equilibrar las golpeadas arcas municipales.

Por lo pronto, y como adelanto, la flamante ministra de Economía bonaerense Silvia Batakis, confió en que se llegará a un acuerdo salarial con los sindicatos que agrupan a docentes y empleados estatales, pero advirtió que para 2012 "es difícil pensar en aumentos salariales similares a los de años anteriores".

El año recién empieza, y ya habrá tiempo para hablar de los aumentos salariales pretendidos por los trabajadores estatales, la cancelacion efectiva de las deudas municipales, y no menos importante, el cumplimiento de las promesas de campaña.

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