El 2011 cerró con el preocupante saldo de 2.000 accidentes de tránsito sin lesionados más que en 2010 y 4.500 más que en 2009. La progresión confirma un franco ascenso en la siniestralidad detectada por el Sistema Integrado de Denuncias de Accidentes de Tránsito (Sideat) durante el año pasado.
De acuerdo a los registros del Sideat, el año pasado cerró con 32.038 accidentes sin heridos, mientras que a diciembre de 2010 hubo 30.404 choques. Y en 2009 fueron 27.472.
Rotonda fatal. La rotonda semaforizada de Oroño y Seguí arrastra el triste privilegio de ubicarse en la pole position de las intersecciones más peligrosas de la ciudad.
Justamente, en este lugar y en junio del año pasado murió un joven de 29 años, al mando de un Fiat 128 que literalmente se incrustó contra una camioneta señalizada que realizaba tareas de mantenimiento para Alumbrado Público.
Y en esa misma rotonda en marzo pasado una moto impactó contra una columna, lo que causó la muerte de su conductor, de 24 años, y lesiones a una chica de 20.
La fatal esquina fue tema de preocupación del Concejo Municipal. A punto tal que se aprobaron dos decretos para que el Ejecutivo analice un cambio en el ordenamiento de circulación de esa rotonda, o bien se elimine.
Bulevar peligroso. El bulevar Oroño es otra de las arterias en cuyas esquinas se produjeron más choques: a la altura de Seguí, en Batlle y Ordóñez y también en la intersección con Cochabamba.
LaCapital accedió a parte de la estadística 2011 del Sideat. Allí se analizan datos comparativos y se confecciona una suerte de mapa con las intersecciones más peligrosas por su alta siniestralidad.
Top ten de los choques. En el informe de esta oficina, donde se registran los siniestros sin lesionados, Oroño y Seguí fue la esquina con más choques de 2011. Le siguieron Oroño y Batlle y Ordóñez (en cercanías del casino), luego Oroño y Cochabamba, Pellegrini y Lagos, Avellaneda y Gorriti, Mendoza y Provincias Unidas, Circunvalación y Eva Perón, Uriburu y Oroño, Catamarca y Oroño y Avellaneda y Presidente Perón (ex Godoy).
Cabe recordar que todos los accidentes procesados por la dependencia fueron sin lesionados, en siniestros donde participaron dos o más vehículos.
Tomando la evolución de los períodos 2009, 2010 y 2011 se concluye que la conducta de los automovilistas que chocan sigue un parámetro invariable: se produce una baja estacional en enero y febrero, que luego repunta en forma notoria para marzo y se mantiene estable durante el resto del año.
En el último trienio el incremento de las colisiones marca la tendencia. Un total de 27.472 choques 24 meses atrás, 30.404 hace 12 meses y 32.038 para marcar el cierre del año pasado. Es decir que el aumento interanual se ubicó entre las 2 mil y 3 mil colisiones. Un argumento que ayuda a explicar el alza alude al sostenido aumento del parque automotor, con más de 538 mil vehículos que circulan por las calles rosarinas.
En 2011, el tipo de vehículo que más participó en impactos sin lesionados fueron los autos, con 50.573 unidades, seguidos de las camionetas, con 9.855, y camiones, con 3.132.
Con el auto parado. Si se analiza el tipo de colisión se destaca el choque en la parte posterior, con casi el 28 por ciento; en maniobra, con el 26 por ciento, y lateral, con el 24 por ciento. El resto se divide en diversas situaciones.
Las colisiones por el color del semáforo arrojaron un dato llamativo: el 47,6 por ciento admite que fue en rojo, con el coche detenido y que otro lo embistió. O bien se registraron casos donde los conductores admiten que con la luz de pare chocaron a un coche detenido delante de ellos.
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