Algunas motos fueron retenidas hace siete años en operativos de tránsito. Muchos no las van a retirar porque no tienen forma de acreditar que son los dueños. La falta de documentación es la principal infracción.
El problema no sería el trámite para retirar la moto, que parece bastante simple. El dueño debe ir a pagar la multa, luego le dan la autorización y la retira en el depósito ubicado en el centro, en Luro entre España y Jujuy. ¿Por qué los propietarios no las pasan a buscar? El problema es, precisamente, que no tienen forma de acreditar que son los dueños.
Un inconveniente recurrente surge con las transferencias de motos usadas. Al igual que con los autos, el comprador y vendedor deben registrar la transferencia, pero pocos lo hacen. Y no hay que olvidar otra realidad: en algunos casos la gente no registra los vehículos porque los compraron robados.
"Hay motos que fueron secuestradas hace siete años y desde entonces nadie las reclama", dijo a LA CAPITAL la directora de Tránsito de la Municipalidad, Claudia Rodríguez. Y adelantó que la idea del oficialismo es compactar las motos retenidas hace una década en distintos playones municipales, donde ningún dueño se presentó a reclamarlas. La iniciativa, que está siendo analizada, se concretaría en un plazo de 30 días.
Decenas de motos se han acumulado en los últimos años en el predio de Luro debido a que tras ser secuestradas en controles realizados por los inspectores municipales sus dueños no van a retirarlas. Algunos no lo hacen porque las multas terminan siendo más caras que el propio vehículo. Es que a la infracción se suma el traslado al lugar donde permanecerá a resguardo y también se cobra por día un dinero que al final del proceso, cuando se expide el Juzgado de Faltas, puede ser muy oneroso. De todas maneras, esta situación no es la que más influye a la hora de retirar la moto. Lo que realmente hace que no se reclamen estos vehículos es la falta de documentación. Hay que tener en cuenta que muchas motos no están patentadas, trámite primario y sumamente importante para poder validar a la hora de volver a hacerse del rodado después del secuestro, el descargo y el pago correspondiente.
En el predio municipal hay secuestradas unidades de distinto tipo y cilindrada, algunas muy viejas, que esperan que sus dueños las vayan a retirar. Pero por problemas de papeles que son difíciles de resolver o por la imposibilidad de pagar las multas fijadas hacen que el lugar se haya convertido en un literal depósito. Estas motos han sido retenidas durante operativos en la vía pública. ¿Los motivos? En su mayoría, por falta de documentación. Las más nuevas ni siquiera están patentadas.
El costo del traslado de las motos secuestradas es de 48 pesos y además tiene un costo diario de 12 pesos en concepto de estadía en el playón de Tránsito. Hasta que se expide el juez de Faltas pueden pasar varios días.
Para circular en una moto de más de 50 cc. de cilindrada la documentación obligatoria es la misma que para los automovilistas: cédula verde, seguro, licencia de conductor y la patente.

Comentá la nota