Zuma arrasó en el voto sudafricano.

El Congreso Nacional Africano (CNA) consiguió un triunfo clamoroso en las cuartas elecciones democráticas que se celebran en Sudáfrica, que sirven de colofón a la resurrección de su líder, Jacob Zuma, que pasará de ser un cadáver político desde hace cuatro años a la presidencia del país.
Con el escrutinio casi concluido, el CNA se mueve entre el 66 y el 67 por ciento de los votos, con lo que tendría una representación proporcional en la Asamblea Nacional y podría, incluso, reformar la Constitución sin alianzas.

La presidenta de la Comisión Electoral Independiente (CEI), Brigalia Bam, ha anunciado que los resultados oficiales se harán públicos hoy, tras revisar las doce impugnaciones de varios partidos.

Zuma, que con dos tercios o sin ellos será investido con seguridad presidente de Sudáfrica el próximo 9 de mayo, habrá conseguido así superar todos los obstáculos que empezaron a surgir en su camino hace una década, cuando era vicepresidente y le hicieron las primeras acusaciones de corrupción. Las sospechas y los procesos judiciales han seguido a Zuma y, en 2005, fue destituido de la vicepresidencia por el anterior jefe del Estado, Thabo Mbeki, situación que incluso empeoró al año siguiente, cuando fue acusado de violación, cargo del cual finalmente fue absuelto. Sin embargo, en diciembre de 2007, con el apoyo del ala izquierda del partido, Zuma volvió a la vida y fue elegido presidente del CNA frente a su rival, Mbeki, con lo que automáticamente se convirtió en el candidato del partido para estas elecciones.

Hace tres semanas la Fiscalía General retiró los cargos de corrupción contra él, al considerar que hubo manipulación en el proceso, pero no consiguió levantar las sospechas y, pese a todo, ha obtenido una victoria aplastante con el apoyo de los pobres, que tras 15 años de gobierno del CNA siguen siendo mayoría en Sudáfrica.

Miles de personas enfervorizadas asistieron anteayer a la fiesta que el CNA organizó en Johannesburgo para Zuma, que cantó, bailó y dijo que el partido es "imparable" como un "elefante".

Muy lejos en los resultados, pero contenta por el considerable ascenso de su partido, se ha mostrado Hellen Zille, líder de la Alianza Democrática (DA) y alcaldesa de Ciudad del Cabo, que tiene alrededor del 16 por ciento de votos nacionales y la mayoría en la provincia de Cabo Occidental, que ahora gobernará. Sus seguidores recibieron hoy a Zille con pancartas, en las que se leía "Helen, te queremos", al llegar al aeropuerto de Ciudad del Cabo procedente de Pretoria, tras saber que la DA había conseguido, además, la mayoría de votos de los sudafricanos en el extranjero, al llevarse 7581 de los 9857 emitidos en las embajadas.

También se ha mostrado satisfecho el Congreso del Pueblo (COPE), que surgió de una escisión del CNA, y que en pocos meses se ha convertido en la tercera fuerza política sudafricana, con alrededor del 7,5 por ciento de los votos.

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