Zúccaro admite que irá por una nueva reelección en el 2011.

Dijo que le falta "un 50% del trabajo" para mejorar Pilar. Y que para eso necesitará un tercer mandato. Aseguró que no precisa del arrastre de votos de Nación y auguró un crecimiento de la derecha.
Con la mira decididamente puesta ya en el escenario que viene, el intendente Humberto Zúccaro le puso fin con mucha anticipación a una duda que ya empezaba a crecer entre los actores del quehacer político: su eventual búsqueda de una nueva reelección en el 2011.

Apenas ingresado en un nuevo año electoral -en el 2009 se renovará la mitad del Concejo Deliberante- Zúccaro adelantó públicamente que será candidato a la intendencia en las próximas generales para buscar el voto que le dé acceso a su tercer mandato consecutivo.

A pesar de que había arrancado el diálogo asegurando que "no es correcto hablar de candidaturas" a esta altura de los acontecimientos, y con las demandas sociales enfocadas a temas más vinculados con la gestión, finalmente el jefe comunal admitió sus intenciones políticas de largo aliento.

En declaraciones a la prensa, el jefe comunal anticipó que un nuevo mandato servirá para terminar de realizar en el distrito "lo mucho que falta por hacer".

Zúccaro admitió que en un primer momento, a la hora de imaginar su futuro político, había pensado que lo mejor sería no buscar un tercer mandato. De hecho, en sus primeros años como intendente había señalado siempre que el plazo ideal para mantenerse al frente del gobierno serían dos periodos. Uno no es suficiente, tres es demasiado, solía decir.

El intendente justificó su cambio de postura en dos aspectos, uno personal y el otro de gestión. El primero fue una promesa que, en tal sentido, dijo haberle realizado a su hermana Gladys, fallecida en octubre último; el segundo es su intención de completar "más del 50% de trabajo que falta hacer en Pilar".

Giro a la derecha

En cuanto al horizonte político más cercano, el de las elecciones de este año, Zúccaro prefirió no adelantar las eventuales candidaturas que nutrirán la lista oficial. Pero no desdeñó evaluar el escenario electoral, que pintó como localista, alejado de los arrastres de las figuras nacionales, y con un crecimiento de la derecha.

"Imagino que va a haber una oposición renovada y constructiva, con una rueda que desde la izquierda vuelve hacia la derecha, un cambio, ojalá que sea positivo, para beneficiar a Pilar", sostuvo.

Zúccaro describió a una sociedad mucho más atenta a las gestiones que a las candidaturas, sobre todo en un contexto de crisis que, auguró, "afectará a nivel nacional, provincial y seguramente a nivel local con menor recaudación".

Así, imaginó un escenario electoral en el que el Gobierno nacional no tendrá una gravitación decisiva a la hora de volcar hacia uno u otro lado el resultado local de las urnas.

"En el último año, cuando fui elegido por segunda vez como intendente, no necesité el apoyo", sostuvo.

Por su parte, Zúccaro tuvo críticas para su ex funcionario Gustavo Trindade quien anunció su pase y el de su agrupación a las filas del ex gobernador Felipe Solá.

"Me hubiera gustado que jueguen una interna; a ver si esos que compadrean en los medios podían reunir el 25% de los votos" para llegar a la minoría, desafió Zúccaro.

De todos modos, aclaró que sus dardos no tienen como blanco a Solá, con quien dijo compartir opiniones políticas.

"He tenido y sigo teniendo una excelente relación (con el ex gobernador), porque los dos creemos que estamos en un momento justo de la política, que es cuando no tenemos que salir a hablar de candidaturas, cuando hay por delante una sociedad que está al acecho viendo lo que pasa con las crisis mundiales, nacionales y locales", sostuvo.

El verano municipal

Sin vacaciones y con nuevas obras

El intendente Humberto Zúccaro anunció públicamente que no se tomará vacaciones en los meses de verano y que recién postergará su licencia para fines de marzo próximo, tras el comienzo del otoño. Durante los próximos días, en tanto, el jefe comunal tiene previsto supervisar el inicio de varias obras que serán la clave del año de gestión que recién se inicia. Una de ellas es la pavimentación de la calle Chacabuco, que une la Panamericana con la ruta 25, a la altura de Villa Rosa. Esa obra, cuya postergación había generado polémica con la oposición durante el 2008, comenzará el lunes que viene. La mejora insumirá 1,1 millones de pesos del presupuesto municipal y servirá para descomprimir las otras dos calles que unen la autopista con la ruta a Escobar: Chubut y Caamaño.

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