En El Zonda, una tarde de terror

Fueron unos 90 minutos de terror los vividos ayer en el Autódromo El Zonda-Eduardo Copello; a pleno sol, cuando estaban por volver a pista los autos de la Fórmula Renault 1.6, paso previo al segundo entrenamiento del TC 2000, empezó a soplar sin miramientos el viento Zonda que, a su paso, arrasó con carpas -algunas cruzaron la pista por el aire-, estructuras donde funcionan espacios para empresas, equipos, muchas quedaron reducidas a hierros retorcidos, carteles publicitarios que, increíble, triturados por el viento levantaron vuelo hasta pasar sobre la montaña!.
Y hasta la sala de prensa producto de las infernales ráfagas, quedó en ruinas. Impresionante.

El TC 2000 se ha instalado en la quebrada del Zonda para cumplimentar con dos fechas, y de esa forma, ponerse al día con un calendario que vino complicado este año a partir de la pandemia producida por la Gripe A. Estaba pautado que se corrieran dos carreras, en realidad, así se mantuvo, la primera hoy a las 12 válida por el 10º capítulo, y mañana la restante por la 11º fecha desde las 13. Debían trabajar a destajo para, al menos acomodar todo para posibilitar que el espectáculo prosiguiera.

El calor abrasador hizo trepar la temperatura hasta los 42ºC pasado el mediodía, tanto que cuando ingresó a la sala de prensa el histórico presidente de la Asociación Sanjuanina de Volantes, Antonio Meritello; el hombre vaya si conocedor de la zona, insinuó que el tiempo podía desmejorar. Eso, sí, es improbable que haya imaginado el desastre que horas mas tarde iba a producir el furioso Zonda.

Poco menos que alucinante fue ver como volaban por el aire lonas de carpas, sus caños quedaban retorcidos como si fueran de papel, una fotocopiadora arrastrada por el piso, y ni hablar algunas notebooks como la un par de reportero gráfico que del pupitre de la sala para los periodistas, acabó en el piso al aire libre a varios metros de distancia.

A esa altura, ¿quien se acordaba que Matías Rossi había insinuado que sería una amenaza para los Honda del equipo Petrobras, luego que con el Renault Megane II superara en las prácticas iniciales a los New Civic de Pechito López y Pernía?. En un momento, cuando dio la impresión que el viento calmaba, la gente, mecánicos, volvieron a salir de sus "refugios" para ver, primero, los resultados del fenómeno y luego, empezar la dura tarea de reacomodar las cosas al menos, para que hoy pudieran escucharse de nuevo el ruido de los motores en tan espectacular escenario. Pero solo bastó un par de veces que, se creyera que el viento había amainado para que, otra vez volviera soplar con bravura.

Los daños materiales fueron cuantiosos, también resultaron padecieron golpes, la periodista santafesina Mariela Pallero cuando se desplomó parte de la sala de prensa recibió un golpe en un hombro, y debió ser trasladada a un hospital céntrico para efectuarle placas radiográficas por precaución. También varias promotoras presas del pánico, una cayó desmayada. Un mecánico del equipo de Oscar Fineschi golpeado al parecer por un matafuego volador, uno de Werner y otro de Daniel Belli con posible fractura de los dedos de un pie al caérsele un tubo de oxigeno, en su caso internado en el Hospital Rawson. También golpeado Federico Suárez Salvia, organizador de la Fiat Linea Competizione. El oficial Marcelo Heredia, a cargo de la división Bomberos de la policía sanjuanina, fue elocuente, "¿los daños?, mírelos usted mismo como quedó todo. En cuanto a heridos, fue traslada una chica y otra persona a un centro asistencial céntrico". La cara del policía, ducho en estas apariciones del Zonda, lo decía todo.

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