Zonceras copan fin de campaña

Por: Rubén Rabanal

Era imposible que el brillo que no mostró la campaña electoral hasta ahora pudiera aparecer en las dos últimas semanas. Al tedio de la repetición de mensajes sin contenido, chistes forzados y peleas dentro y fuera de la Justicia, todo vacío de debates sobre temas concretos, se suman en el final las «geniales» ideas de los artífices en materia electoral que en muchos casos terminan en zonceras políticas dignas de alguna vergüenza.

En ese juego no se salvó nadie en los últimos días, y, por lo que se anuncia, parece que tampoco de aquí al jueves 25, cuando cierren las campañas en todo el país. Ya vimos a Francisco de Narváez bailando en televisión y a Luis Patti hablando para la tribuna en un acto de presentación de su candidatura desde el teléfono público de la cárcel de Marcos Paz (en esto, funcional a los Kirchner). Si la capacidad de asombro parecía agotada, ayer se sumó la foto de Néstor Kirchner en la cancha de Racing regalando televisores de LCD a los jugadores por haberle ganado a Boca. ¿Más?: Martín Sabbatella, apodado «el Breve» por los suyos, hizo campaña en Bahía Blanca jugando al básquet.

De lo que viene ya hay anticipos desopilantes. Margarita Stolbizer, por ejemplo, parece haber perdido la seriedad y el aplomo que la caracterizaron hasta ahora para organizar hoy un Juego de la Oca con vecinos de La Matanza.

Cerca de la estación Laferrere desplegará en la calle un tablero con dados gigantes que los vecinos arrojarán y, según el resultado, deberán avanzar o retroceder por casilleros con leyendas tales como «Con Felipe Solá aumenta la producción de paco en la provincia. Vuelve al punto de partida» o «Margarita propone un plan de seguridad con más educación. Avanza 7 casilleros». El tablero sigue por las valijas de Guido Antonini Wilson, el financiamiento de la campaña de Carlos Menem por Francisco de Narváez y otras perlas de la historia del peronismo del mismo tenor que hacen perder puntos, mientras que los logros de la Coalición Cívica permiten avanzar casillas.

Con ese entretenimiento, el comité de campaña de Stolbizer enfrenta a huestes como las de Alberto Balestrini en La Matanza, con lo que la efectividad del recurso entra en duda antes del comienzo del juego.

No se acerca, de todas formas, al ridículo al que se expuso en sus campañas Mauricio Macri en 2005 y 2007 con el «salto al bache», que el PRO organizó para que participaran los vecinos de la Capital Federal. Consistía básicamente en eso: pararse frente a un pozo y saltar por encima. Todo un dechado de ingenio para comunicar el mensaje. Claro, en esta campaña el PRO no pudo producir la misma foto: esta vez Mauricio es quien está a la cabeza del Gobierno porteño y del arreglo de las calles. Sólo eso cambió, ya que los baches siguen en su lugar.

Entre las perlas que ofrece la campaña, otro rubro infaltable de estos días es la música. Ayer, Claudia Rucci presentó su tema para las elecciones. Con un tono melódico (exagerado y rayando el estilo publicitario meloso), el compositor Gerónimo Acuña desplegó las propuesta de Rucci para la diputación. Obviamente no parece que la candidata sea la cantante, pero se sospecha que en los coros pudo haber tenido alguna participación. «Claudia te lo dice», repite el estribillo compuesto más para desencadenar lágrimas que votos.

La Democracia Cristiana colmó la paciencia con un anuncio, al menos, curioso. Se sabe que los periodistas son acosados por mails de esa fuerza (hoy aliada al kirchnerismo, aunque costó sintetizar esa ubicación en los últimos tiempos después de tanto cambio de opinión que tuvo la DC), con anuncios y declaraciones de todo tipo. Pero el último es toda una incógnita: ofrecen gatitos en adopción que encontraron en Villa Urquiza, quizás una crítica velada a Macri por la falta de asistencia a las mascotas sin techo. Pero la descripción que se dio de los animales llevó nuevamente a la confusión: «El negrito es un machito hermoso... La blanca y atigrada es una hembrita traviesa y mimosa». Sin palabras.

Comentá la nota