Zona norte: dos de cada 10 locales está vacío

La caída en las ventas y el aumento de impuestos y servicios impulsaron los cierres en avenida Núñez y recta Martinoli.
Los comerciantes de la avenida Rafael Núñez dicen que "la zona es un termómetro": ante el menor atisbo de crisis, las ventas se paralizan y los balances comienzan a tambalear.

Es que la brusca desaceleración del consumo que empezó a sentirse con el conflicto del campo se conjugó con el aumento de impuestos y servicios, y los cierres comenzaron a hacerse notar.

Según un relevamiento propio, a lo largo de la avenida, 19 por ciento de los locales comerciales está vacío, lo que representa 27,5 por ciento más respecto de 18 meses atrás, cuando la cifra se ubicó en torno de 14,9 por ciento según un relevamiento realizado por la consultora MKT. En algunos sectores, la tasa incluso asciende a 25,8 por ciento y se encuentran hasta seis locales desocupados por cuadra.

Al elevado costo del alquiler, que oscila entre dos mil y cinco mil pesos, se sumó el aumento de impuestos –la luz registró subas de hasta 40 por ciento– y la fuerte merma en las ventas.

Según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, las ventas minoristas sufrieron una caída interanual de 14,6 por ciento en febrero, pero los comerciantes de la zona ubican la merma en torno del 30 por ciento.

"Esto expone una realidad que sabíamos que iba a pasar, de contratos que no se renuevan o precios de alquileres que no se convalidan", señaló Pablo Carrozo, gerente de inmuebles comerciales de Sergio Villella.

Pese a que el operador señaló que los alquileres no registraron aumentos importantes, algunos locales acusaron actualizaciones en marzo que, sumadas al incremento en los servicios, acusan un alza de 27 por ciento. "En mi caso, decidí cerrar el local por la suba en el alquiler y el parate de ventas", explicó Karina, propietaria de una casa de indumentaria. El alquiler de su local aumentó de 2.750 pesos –cifra que incluye gastos comunes– a 3.500 pesos a partir de marzo, con ajustes anuales.

El alza en la disponibilidad de locales es sintomática de la caída en la actividad, por cuanto se trata de una zona consolidada comercialmente, con una clientela de alto poder adquisitivo. "Es una avenida histórica en la zona norte, con una demanda de locales muy alta, pero la crisis se empezó a sentir", señaló Joaquín Malbrán, propietario de la inmobiliaria que lleva su nombre.

Después del "boom". En la avenida recta Martinoli, los carteles de liquidación por cierre son elocuentes. La cantidad de locales desocupados llega a 14,3 por ciento en las áreas de mayor densidad comercial (ver infográfico) y asciende al 22 por ciento en las áreas residenciales.

"La recta tuvo una explosión comercial muy rápida y por eso se nota más el exceso de oferta", señaló Malbrán. La arteria, que en los últimos años exhibió importantes inversiones en infraestructura, logró un fuerte posicionamiento comercial por su acceso a los countries.

Marcelo Merguerian, propietario de la inmobiliaria homónima, coincidió: "En la recta hay una mayor oferta de locales que contrasta con la zona céntrica, en donde no vemos una tasa tan importante de desocupación", dijo.

Alquileres, en una pulseada. Los operadores coinciden en que los valores de los alquileres se mantuvieron estables durante los últimos meses y estiman que los precios podrían bajar. "Los propietarios se están amoldando a la situación, inclusive ya hemos negociado algunas bajas", puntualizó Malbrán.

"En estos momentos, los propietarios priorizan la calidad del inquilino y no están pidiendo valores ridículos", señaló.

En ese sentido, advirtió que los titulares deben tener capacidad de "ajuste" a la hora de renegociar contratos y priorizar la estabilidad del negocio, en un contexto de caída generalizada de la actividad comercial.

"La clave es saber adaptarse a la situación y saber negociar como soporte", concluyó.

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