Zoellick pronostica una larga recuperación de "baja intensidad" para poder salir de la crisis global

El titular del Banco Mundial, pese a que avizora una salida que podría iniciarse a fin de año, alertó sobre la persistencia de la capacidad ociosa y el desempleo en el mundo
El titular del Banco Mundial, Robert Zoellick, consideró que la economía mundial va a experimentar una "recuperación de baja intensidad" luego de la crisis mundial, que podría finalizar entre fines de 2009 y 2.010, y consideró que América Latina está "razonablemente bien" para enfrentarla.

"Hay gente que maneja finales de 2009, otros dicen que a principios de 2010. En cualquier caso va a ser una recuperación de baja intensidad durante un tiempo prolongado, porque hay mucha capacidad sin utilizar en la industria y el desempleo va a seguir subiendo", advirtió el directivo en una entrevista concedida en Madrid al diario El País, en la que también alertó que la crisis dejó "una crisis alimentaria que no se calmó como la gente cree" y que la situación aún puede derivar en una "grave crisis social".

Zoellick señaló que hay un "riesgo bajo" que se repita una depresión similar a la de los años ’30, pero "nunca es nula". "No creo que una depresión sea probable, pero si pasa sería terrible. Para países en desarrollo de rentas medias como Colombia o Perú, que han estado haciendo un buen trabajo, la persistencia de esta crisis durante años tendría un coste social inmenso, y debemos trabajar para que eso no suceda", sostuvo en ese sentido.

Zoellick considera que aún no se superó el riesgo social. "Lo que empezó como una gran crisis financiera y se convirtió en una profunda crisis económica, ahora está derivando en una gran crisis del desempleo y, si no tomamos medidas, hay riesgo de que llegue a ser una grave crisis humana y social, con implicaciones políticas muy importantes".

Para el importante funcionario, "la clave pueden ser las medidas de estímulo. Si tomamos como ejemplo China en 1998, la inversión en infraestructuras sirvió para crear empleo, pero también para sentar las bases de la productividad y el crecimiento futuro. Si creamos infraestructuras que pongan a la gente a trabajar, ésa puede ser una forma de unir retos de corto plazo con estrategias de largo plazo".

En cuanto a los obstáculos que puedan persistir para superar la crisis, consideró que "existen riesgos adicionales. América Latina se ha mantenido razonablemente bien, aunque México y Centroamérica están bajo tensión porque dependen mucho del mercado estadounidense. Europa del Este está en una situación delicada, especialmente los países del Báltico y otros como Rumania".

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