Zingoni asegura que tiene las manos limpias

El senador bahiense por la Coalición Cívica dio su versión del caso del "ñoqui arrepentido" que estaba a su cargo. Afirmó que más que involucrado se considera perjudicado.
José María Zingoni no se siente cómplice de encubrir un acto de corrupción. Sí admite estar enojado, decepcionado y autojuzgándose como un ingenuo. Ayer, en nuestra redacción, aseguró que su renuncia está a disposición de la Coalición Cívica (CC), pero que se considera un legislador que cumple bien con el trabajo que se le encomendó y que fue premiado por sus aportes a la Cámara Alta.

El senador provincial regresó a Bahía Blanca poco antes de que el jueves por la noche, el canal América emitiera GPS, el ciclo conducido por Rolando Graña.

Mediante cámaras ocultas, el informe puso de manifiesto la conducta de un asesor del bloque legislativo de la CC, Jaime Morales.

Del programa se deduce que un "ñoqui arrepentido", Mario De Luca, es discapacitado y que aprovechaba la asistencia social que le brindaban desde el Senado. A cambio, le "entregaba" a Morales casi la mitad del dinero de su sueldo como empleado de la Legislatura.

Las imágenes de televisión mostraron a Morales cuando se quedaba con cerca de mil pesos que les correspondían a De Luca, quien integraba la nómina del personal a cargo de Zingoni y ni siquiera concurría a su presunto lugar de trabajo.

--¿Fue acusado ante la Cámara?

--No. A la Cámara llegó un oficio librado por un fiscal, que vio el presidente de mi bloque, Javier Mor Roig, donde se piden informes sobre la situación de Mario De Luca y Jaime Morales.

--¿Quién es Morales?

--Un empleado administrativo que desde hace más de 15 años ha trabajado en diversos bloques radicales y, últimamente, en el de la CC. Tras este hecho, se lo apartó de inmediato.

--¿Colaboraba con usted?

--Sólo parcialmente.

--¿Cómo se relacionó con De Luca?

--En enero de 2008, al definir mi equipo de trabajo en el bloque, se me pidió consideración por De Luca, quien estaba desde hacía varios años. Accedí, porque se lo describía como una buena persona que afrontaba un prolongado tratamiento médico y necesitaba de la obra social. Si bien quedó en la nómina a mi cargo, no tenía directa relación conmigo. El debía encargarse de tareas administrativas para el bloque y no tenía un determinado lugar físico.

--¿Cuándo supo que efectivamente no trabajaba?

--Hace unos siete meses, y por un cambio administrativo. Allí me enteré de que De Luca sufre esclerosis múltiple. Por eso decidí no darle de baja, dispuse que se le abriera una carpeta médica y que se le iniciara el trámite de la jubilación.

--¿Cuál era su sueldo?

--La categoría mínima establece dos mil y pico de pesos en mano.

--¿Cuánta gente trabaja con usted?

--Unas 10 personas, entre las que están en Bahía Blanca, en mi oficina y en el bloque de diputados.

--¿Piensa renunciar?

--Mi renuncia está disposición del partido.

--¿Habló con Elisa Carrió?

--No directamente, pero sí con el presidente del bloque.

--¿Qué decidieron?

--Impulsar una investigación que aclare todo el caso y no sólo lo que mostró la TV.

--¿Por qué no fue al programa de Graña?

--Porque se me invitó unas horas antes y yo tenía compromisos en Bahía Blanca. El jueves recibí otra invitación para el programa del mediodía, pero decidí que primero tenía que responderle a la gente de mi ciudad. Además, nunca me llamaron en el transcurso de la investigación que, según dijo Graña, llevó varios meses. Sólo se me entrevistó el miércoles, a la salida del recinto de sesiones y sin aviso previo.

--¿Le costará desinvolucrarse?

--Más que involucrado me siento perjudicado, enojado, decepcionado y autojuzgándome como ingenuo, pero actué de buena fe. El martes pasado recibí un premio por mi participación en la actividad parlamentaria de 2008. Creo que nuestra tarea legislativa ha sido muy buena y espero recuperar el ritmo de trabajo cuanto antes, porque hay muchos proyectos en marcha.

Protagonista.

José María Zingoni es arquitecto, tiene 44 años, es casado y padre de tres hijos. Está vinculado a la función pública desde 1993. Se especializó en políticas vinculadas al desarrollo urbano y dirigió planes de desarrollo en Bahía Blanca y otras ciudades. En diciembre de 2007 asumió como senador provincial por la Coalición Cívica.

La "herencia" del senador

LA PLATA (De nuestra agencia) -- La habitual ausencia de legisladores durante el último día hábil en el Parlamento bonaerense, amortiguó ayer las repercusiones políticas tras las imágenes televisivas del programa de investigación periodística, que mostró a un empleado del bloque de senadores provinciales de la Coalición Cívica cuando se "adueñaba" de parte del sueldo destinado a un hombre que figura como empleado del senador bahiense José María Zingoni, pero, que en realidad, no trabaja.

De todos modos, el caso del denominado "ñoqui arrepentido", denunciado judicialmente ante la fiscalía de Delitos Complejos de La Plata, hizo que varios interlocutores, quienes pidieron reserva de identidad, desvincularan a Zingoni del episodio. Se coincidió en afirmar que el senador "se está comiendo un garrón, pero no tiene nada que ver con el ñoqui arrepentido que heredó".

Obviamente, no hubo pronunciamiento oficial ni de las máximas autoridades de la bancada de la Coalición Cívica ni de la Cámara de Senadores. Ese hermetismo continuará hasta tanto la Justicia platense no avance en la investigación del caso.

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