Zelaya reclamó a EE.UU. que actue contra los golpistas

Se negó a reunirse en Washington con Hillary Clinton hasta que la Casa Blanca no revierta su ambigua posición sobre el regimen defacto que lo derrocó.
El desplazado presidente de Honduras, Manuel Zelaya, rechazó este lunes la posibilidad de viajar a Washington para reunirse con la secretaria de Estado, Hillary Clinton, al señalar que Estados Unidos no usa el termino golpe de Estado para referirse a ese país centroamericano, ni "actúa contra la represión en Honduras". Mientras tanto, el presidente de facto Roberto Micheletti dijo que descarta el regreso de Zelaya al poder y aclara que si aceptara su retorno debería ser "procesado", aunque "estudia" la última propuesta mediadora del mandatario costarricense Oscar Arias.

No es la primera vez que Zelaya le pide mayor firmeza al país del norte y esta vez consideró que Estados Unidos debería aclarar su posición frente al régimen de facto hondureño. Zelaya dijo esta noche que Estados Unidos "no usa el término golpe de estado ni está actuando contra la represión" en Honduras.

"Clinton debe darse cuenta de que con la aprobación de muchos círculos de la derecha norteamericana en el poder, incluyéndose senadores, este golpe está manteniéndose allí", dijo el mandatario.

"Si Washington quiere hablar conmigo que envíe a un delegado aquí a Ocotal", dijo Zelaya, quien permanecerá por cuarto día en la frontera de Nicaragua con Honduras, en su intento por regresar a su país, informó la agencia noticiosa cubana Prensa Latina.

El martes, al cumplirse el primer mes del golpe de Estado habrá protestas, cortes de ruta y otras manifestaciones en todo el país, aseguró Rafael Alegría, dirigente campesino que fue detenido por varias horas este fin de semana.

"El ánimo del pueblo es muy fuerte" y el grado de movilización "muy bueno", afirmó Alegría, citado por la agencia noticiosa italiana ANSA, a horas de cumplirse un mes del golpe de estado en Honduras.

El mandatario, quien fue derrocado el pasado 28 de junio, afirmó que no pensaba dejar solos a los manifestantes que llegaron al puesto fronterizo Las Manos, en Nicaragua, a ofrecerle su apoyo y su solidaridad, así como los que en mayor número quedaron del lado hondureño, en El Paraíso, a 12 kilómetros de esa aduana, desde donde les fue impedido continuar viaje para reunirse con él.

Por su parte, el presidente de facto, Roberto Micheletti, publicó hoy una columna en el diario neoyorquino The Wall Street Journal, en la que descarta el regreso de Zelaya al poder y aclara que si aceptara su retorno debería ser "procesado", no obstante lo cual aseguró que se estaba "estudiando" la última propuesta mediadora del mandatario costarricense Oscar Arias.

"Si todas las partes llegan a un acuerdo para permitirle al señor Zelaya regresar a Honduras -un gran 'si'-, creemos que no se puede confiar en que vaya a cumplir la ley, por lo que nuestra posición es que debe ser juzgado con todas las garantías de la ley", sostuvo Micheletti, según informó la agencia alemana DPA.

"Estamos dispuestos a continuar las discusiones cuando la Corte Suprema, el fiscal general y el Congreso (hondureños) analicen la propuesta del presidente Arias", dijo Micheletti.

En tanto, el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Honduras, general Romeo Vásquez Velásquez, negó hoy que el Ejército respalde la propuesta de Arias que incluye el regreso al gobierno de Zelaya.

De este modo, el gobierno de facto tiende a prolongar las negociaciones sin acceder al punto principal, la restitución de Zelaya al poder, por lo que dirigentes del Frente Nacional contra el Golpe hablan de una estrategia intencional de dilación.

Juan Barahona, coordinador del Bloque Popular y secretario general de la Confederación Unitaria de Trabajadores de Honduras (CUTH) sostuvo días pasados que el diálogo en Costa Rica con la mediación del presidente Oscar Arias, "le está dando tiempo a los golpistas", en declaraciones recogidas por los portales Mundial (venezolano) y Terra (español).

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó hoy el asesinato de un seguidor del presidente Zelaya e instó al régimen de facto a garantizar la seguridad e integridad de la población.

El cuerpo de Pedro Ezequiel (también identificado como Pedro Mondiel Martínez) "fue encontrado el sábado 25 de julio en un terreno baldío" en la localidad de El Paraíso y "testigos indicaron que habrían visto señales de tortura", indicó la CIDH.

Al término de una marcha frente a la Corte Suprema de Justicia en Tegucigalpa, Alegría denunció "mucha represión en la frontera" con Nicaragua, donde los seguidores de Zelaya pretenden cruzar para reunirse con el mandatario depuesto.

"No hay alimentos ni agua, no dejan pasar a la Cruz Roja" para asistir a los enfermos en la zona de Alauca, distante 4 kilómetros de la frontera con Nicaragua, precisó.

El dirigente campesino dijo que "llega mucho más gente" a la zona fronteriza y que mañana, en la marcha número 30, habrá protestas, cortes de carreteras y otras manifestaciones en todo el país.

Alegría agregó que en las próximas horas se definirá un paro a partir del miércoles o jueves por un tiempo a definir, mientras el sector docente decidía si prolonga la suspensión de clases, que mantiene desde el golpe de estado.

Comentá la nota