"Zelaya preparaba un golpe"

Lo dijo el presidente de la Corte hondureña, Jorge Rivera, en una entrevista con LA NACION
TEGUCIGALPA.- En la mira de la comunidad internacional por su polémica decisión de ordenar la captura de Manuel Zelaya, el presidente de la Corte Suprema de Honduras, Jorge Rivera, aseguró en una entrevista con LA NACION que la expatriación del mandatario fue apegada a la Constitución, rechazó que haya habido una asonada cívico-militar en el país y sostuvo que "el verdadero golpe de Estado" lo estaba preparando Zelaya por su pretensión de reformar la Constitución.

Rivera insistió en que el depuesto presidente será detenido si pisa territorio hondureño. Y, como máxima autoridad del Estado después del presidente de facto, Roberto Micheletti, se mostró dispuesto a asumir la presidencia de un posible gobierno de reconciliación si en algún momento fuera necesario.

-La comunidad internacional considera de forma unánime que en Honduras hubo un golpe de Estado el 28 de junio. ¿Cuál es su opinión?

- Hay una completa desinformación internacionalmente. El presidente Zelaya había desobedecido órdenes judiciales y había manifestado que él podía violar las leyes porque la policía estaba con su causa. El orientaba sus acciones hacia un verdadero golpe de Estado, porque golpe de Estado es romper la Constitución, y eso pretendía Zelaya al querer instalar una Asamblea Constituyente.

- Sacar a un presidente en pijama a punta de bayoneta y expatriarlo, ¿no es dar un golpe de Estado?

-Lo que nosotros hicimos fue evitar que él rompiera la Constitución. Sacarlo de Honduras y llevarlo a Costa Rica, y no presentarlo a los tribunales, podría estar atendiendo a un estado de necesidad. Si se le presentaba a los tribunales era posible que hubiera un escenario de muchas muertes en nuestro país, de tal manera que, entre muchos males, las autoridades también por ley están facultadas a escoger el mal menor, y si el mal menor era sacarlo del país para evitar un derramamiento de sangre, me parece que eso estaba dentro de nuestro marco legal.

-Pero ustedes violaron la Constitución , que prohíbe la expatriación de sus ciudadanos.

-La Constitución dice por un lado que ningún nacional puede ser expatriado, pero también expresa que la autoridad puede tomar decisiones con el fin de evitar que haya pérdida de vidas humanas. El fin máximo de nuestras leyes es la protección de la vida humana. Si por un lado se plantea un escenario de expatriación, sin costo de vidas, y por otro lado, un escenario de llevar a Zelaya a los tribunales, con el riesgo de muchas muertes, la decisión de expatriación es legal.

-Usted está presuponiendo escenarios, no juzgando hechos...

-Pero ya vimos todos cómo el señor Zelaya quiso aterrizar en Tegucigalpa el pasado día 5 y ocasionó una muerte con su decisión.

-El gobierno de facto de Roberto Micheletti ya ha asumido públicamente que la expatriación fue un error.

-Yo no digo si fue o no fue un error, eso lo vamos a juzgar en el futuro.

-¿Quiere decir que van a juzgar al general Romeo Vásquez, jefe de las fuerzas armadas y máximo responsable de esa expatriación?

-Claro, estamos en un Estado de Derecho. Va a haber un proceso contra las fuerzas armadas o contra el juez ejecutor que nombró la Corte Suprema para ejecutar la orden de allanamiento y captura. Si la expatriación de Zelaya la ordenó ese juez o las fuerzas armadas se verá más adelante. La Fiscalía, en su momento, requerirá al máximo responsable de las fuerzas armadas o al juez ejecutor.

-En su momento? ¿Quiere decir que todavía no empezó ese proceso judicial?

-No conozco que haya empezado. Sólo la Fiscalía puede dar las razones de por qué no ha empezado.

-El presidente Zelaya enfrenta 18 cargos, entre ellos, traición a la patria y abuso de poder. ¿Cree usted que podría haber algún tipo de amnistía si hay un acuerdo político para su regreso a Honduras?

-Si el presidente depuesto viene al país sin que haya un acuerdo, será detenido y llevado ante los tribunales. Si hubiera un acuerdo, entonces algunas actuaciones judiciales podrían suspenderse siempre y cuando así lo decida antes el Congreso a través de un decreto legislativo en el que se especifique que tales leyes no son aplicables.

-El lunes pasado la Corte ratificó todos esos cargos y toda su actuación hasta hoy. Eso se interpretó como una barrera para que avanzara el diálogo de San José?

-No hemos sido una barrera para las negociaciones, pero no podíamos variar nuestra posición si no había ese pronunciamiento legislativo que le he mencionado.

-Usted es ahora la máxima autoridad d espués de Micheletti. ¿Estaría dispuesto a asumir la presidencia de un gobierno de unidad nacional si así se decide en un acuerdo político?

-Si se da un escenario en donde habría que seguir el orden constitucional de sucesión, que le correspondería al presidente de la Corte Suprema, y eso fuera aceptado por Micheletti y por Zelaya, yo, como hondureño, estoy en la obligación de asumir esa responsabilidad por la paz de la nación.

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