Zelaya agradeció a la ONU: "Esto es en defensa de nosotros mismos"

Con la presencia del mandatario destituido, la Asamblea General emitió una resolución unánime que pide la inmediata restitución del gobernante.
El presidente de Honduras destituido por un golpe de estado, Manuel Zelaya, fue acogido por la Asamblea General de las Naciones Unidas, en la cual agradeció la condena del organismo a la ruptura institucional en su país y fustigó a la "elite" que lo depuso.

"He sido acusado de ser un populista, de ser un comunista que quiere arruinar el país, pero en Honduras hay muchas injusticias que provienen de la desigualdad", dijo Zelaya ante el órgano mundial, donde también agradeció el rechazo de la comunidad internacional al golpe militar que el domingo lo apartó del poder y le forzó al exilio.

Antes de su intervención, los 192 países de la Asamblea aprobaron por aclamación una resolución que, además de condenar el golpe militar, pide la "inmediata e incondicional" restitución de Zelaya como gobernante "legítimo y constitucional" de Honduras.

"Naciones Unidas y casi todas las organizaciones de América por unanimidad, las organizaciones de los países del Caribe, que son grandes amigos de Honduras, y los países del Sur se pronunciaron con unanimidad sobre la barbarie y el retroceso", dijo en su discurso y recalcó que esto es "en defensa de nosotros mismos".

También hubo agradecimiento para el continente europeo, el que "encabezado por la Unión Europea" tuvo "las mismas posiciones de vanguardia frente a cualquier movimiento de agresión a la voluntad soberana".

El llamado de la presidente Cristina Kirchner en solidaridad a Zelaya fue agradecido por el presidente hondureño que nombró apellido por apellido a casi todos los primeros mandatarios de América. "Recibí llamadas de la presidenta de Chile, Bachellet, de la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner (...) el día después del funesto día para la democracia", atestiguó.

Respecto de lo ocurrido el pasado domingo, mostró indignación pura: "Nadie me hizo un juicio, nadie me dijo cuál es el delito ni la falta. Ningún juez me dijo cuál era la acusación".

"Yo asumí en 2006, elecciones muy difíciles, empezó una nueva etapa en el país: pacífica, democrática, con el símbolo de que toda la participación ciudadana le diera transparencia" explicó y añadió: "Yo no pensé que iba a tener que defenderla como en la época de las cavernas".

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