Zelaya advirtió a Obama que no aceptará ningún acuerdo que implique encubrir el golpe de Estado

El derrocado mandatario constitucional de Honduras, Manuel Zelaya, advirtió al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que no acepta ningún acuerdo de retorno al gobierno que implique encubrir el golpe de estado que lo desplazó el 28 de junio pasado.
Anoche, en la sede de la embajada de Brasil, donde está refugiado desde el 21 de septiembre, el propio Zelaya leyó ante periodistas locales la carta que dirigió a Obama.

"En mi condición de presidente electo por el pueblo hondureño, reafirmo mi decisión de que a partir de esta fecha cualquiera que fuera el caso, yo no acepto ningún acuerdo de retorno a la presidencia para encubrir el golpe de estado, que sabemos que tiene un impacto directo por la represión militar sobre los derechos humanos de los habitantes de nuestro país", apuntó.

Además, el depuesto presidente manifestó que no ha renunciado al poder y criticó a los miembros del actual Gobierno de EE.UU., de quienes dijo que "no son descendientes de (Abraham) Lincoln".

"Mi período presidencial termina el 27 de enero de 2010", expresó Zelaya a Radio Globo, tras finalizar una misa en la embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde permanece desde el 21 de septiembre pasado.

Señaló que cuando se reunió por primera vez, el 8 de julio, con la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, "se dejó claro ante mí y ante el mundo la posición de la administración Obama de condenar el golpe de Estado, desconocer sus autoridades y exigir el retorno del estado de derecho con la restitución al cargo de presidente electo por el pueblo".

Zelaya recordó que ésa fue la posición que se mantuvo al firmar las resoluciones de las Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Agregó que en la reunión con Clinton le propusieron la mediación del presidente de Costa Rica, Oscar Arias, y subrayó que la aceptó por considerar el auspicio de Estados Unidos y de la comunidad internacional, a pesar de que era "contraproducente dialogar con personas que tienen un arma en sus manos".

Subrayó que el régimen de facto que encabeza Roberto Micheletti, sin la visita a Honduras del subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental, Thomas Shannon, y sus acompañantes Daniel Restrepo y Craig Kelly, no hubiera firmado el Acuerdo Tegucigalpa-San José el 30 de octubre, declarado fracasado el 5 de noviembre por "incumplimiento unilateral del gobierno de facto".

Estados Unidos apoyó que las elecciones generales previstas para el 29 de este mes deben desarrollarse en un marco de legalidad y respaldo internacional, especialmente de la OEA y de las Naciones Unidas.

Zelaya reclamó a Obama por la nueva posición de los funcionarios del gobierno de Estados Unidos de apoyar el proceso electoral "sin importar las condiciones en que se desarrolle".

El mandatario constitucional advirtió que los resultados de las elecciones "serán sujetos de impugnación y no reconocimiento, lo cual pone en grave riesgo la estabilidad futura de las relaciones entre Honduras y el resto de naciones que reconozcan sus resultados".

"Este proceso electoral es ilegal porque oculta el golpe de estado militar, y el estado de facto en que vive Honduras no brinda garantías de igualdad y libertad en la participación ciudadana a todos los hondureños", sostuvo Zelaya.

Añadió que "es una maniobra electoral antidemocrática, repudiada por grandes sectores del pueblo, para encubrir los autores materiales e intelectuales del golpe de estado".

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