Zapatero confía en el diálogo con la Argentina

Por Mariano Obarrio

SAN SALVADOR.- En otro esfuerzo conciliador, el presidente del gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo aquí que confía en que "un diálogo bilateral abierto y positivo" alcanzará para superar las dificultades de las inversiones de su país en la Argentina, que se potenciaron desde el anuncio de nacionalización de los fondos de las AFJP.

"Si la pregunta es si confío en la relación y en el trabajo conjunto con el gobierno de Argentina, mi respuesta es sí. Breve y clara", dijo Rodríguez Zapatero al ser consultado específicamente sobre Aerolíneas Argentinas en una conferencia de prensa durante la Cumbre Iberoamericana que se desarrolla aquí.

Además, destacó que "siempre ha habido un diálogo abierto y positivo" entre los dos gobiernos. Y dijo que en su reunión con la presidenta Cristina Kirchner, el día anterior, se plantearon "la mayoría de las cuestiones por debatir y todas tienen solución".

Cristina Kirchner ya no estaba aquí cuando su colega hizo estas declaraciones. Las deliberaciones de la XVIII Cumbre Iberoamericana siguieron sin ella y serán recordadas por el acuerdo entre todos los presidentes del bloque para que la región actúe "en forma participativa" para asegurar más "financiamiento" y mitigar los efectos de la peor crisis financiera internacional.

Cristina Kirchner sobrevoló la crisis durante su estadía salvadoreña y se dedicó más a defender la estatización de los fondos jubilatorios de las AFJP.

El ánimo general fue diferente. Muy avanzada la noche del jueves, todos los presidentes alumbraron un documento sobre la crisis global cuando la Presidenta ya había partido hacia Buenos Aires, aunque se supo que ella también lo aprobó.

Las deliberaciones terminaron ayer, con la presencia del anfitrión, Elías Antonio Saca, más Zapatero y el rey Juan Carlos de España, organizadores y promotores de todas las cumbres iberoamericanas.

"La idea general es que se votó un rol más activo y participativo para financiar a los Estados y a las economias en peligro ante este tipo de crisis para mitigarlas", dijo a LA NACION uno de los negociadores de la Cancillería, que dirige Jorge Taiana.

El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, fue uno de los promotores de la iniciativa, que terminó dominando la agenda de la cumbre y se sobrepuso al lema original del encuentro que era "Juventud y Desarrollo".

Lula volvió a atacar "a los que hicieron de la economía un casino". Por eso, señaló que "de poco servirán las medidas en beneficio de la juventud" que se adopten en la cumbre "si no se supera la crisis económica mundial". "Tenemos que hacer un esfuerzo de coordinación", dijo.

En el comunicado final de la cumbre, se reafirmó "el compromiso de tomar las medidas necesarias para proteger el empleo y la inversión, garantizar la disponibilidad de financiamiento para actividades productivas e impulsar políticas sociales".

También se destacó que la comunidad iberoamericana "participe activamente en la determinación de la respuesta internacional necesaria para recuperar la estabilidad financiera". Se habló de una "profunda y amplia reforma de la arquitectura financiera internacional" y de "coordinar y concertar acciones", tal como había propuesto Lula, que ganó su pulseada contra el mexicano Felipe Calderón por quedar como el líder regional.

El presidente Saca había pedido "un pacto para mostrar una sola voz" ante el mundo. Y el documento fue el acuerdo al que se refería. Sólo el presidente de Bolivia, Evo Morales, desentonó con una diatriba anticapitalista: "No se trata de salvar al capitalismo, que trae miseria y crisis alimentaria. Yo siento que el capitalismo no es ninguna solución".

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