Zanola firma acuerdos salariales desde la celda

Zanola firma acuerdos salariales desde la celda
El titular de La Bancaria está incluido en el convenio homologado en el Ministerio de Trabajo por una suma fija extraordinaria de 1.600 pesos para los empleados del BCRA.
Aun preso, Juan José Zanola representa a su gremio ante el Ministerio de Trabajo. Así ocurrió el lunes 28 de diciembre. Ese día, el espíritu del hombre que condujo el destino de los trabajadores bancarios por más de 30 años se hizo presente como un actor más en la reunión que de 16 a 16.40 de la tarde sostuvieron la cartera laboral, la Asociación Bancaria y el Banco Central. La sombra del dirigente había llegado de la mano del abogado Francisco Rojas, quien asumió su patrocinio. El recurso mediúmnico permitió que el nombre de Zanola quedara estampado en el acta-acuerdo que establecía un pago no remunerativo al personal del BCRA. El gesto que pretendía reivindicar su permanencia al frente de la entidad contó con el beneplácito oficial. A esas mismas horas, el veterano gremialista rumiaba sus desgracias en la cárcel de Marcos Paz, donde se encuentra recluido bajo la acusación de jefe y organizador de una asociación ilícita en la causa que investiga la mafia de los medicamentos. Cinco días antes de la audiencia en el ministerio, la Cámara Federal porteña le había denegado la excarcelación.

De acuerdo con el expediente 1.360.186/09, el convenio entre los trabajadores y el Central quedó homologado en un abrir y cerrar de ojos y en él se dejó constancia de que, en marzo, las partes retomarían las negociaciones salariales y paritarias. La secretaria de Relaciones Laborales que presidió la audiencia no se sorprendió al escuchar el nombre del reo. Tampoco subrayó lo insólito de la situación. Si bien Zanola no ha sido aún condenado, su inculpación remite a delitos gravísimos que ponen en juego la ética sindical. Pero Zanola es un amigo de la casa y no sólo por afinidades ideológicas. En el cuerpo de abogados que solían asesorarlo revistaban, entre otros, el moyanista Héctor Recalde y Carlos Marín, socio del estudio jurídico de Carlos Tomada. Así se ha dado la paradoja siempre recordada por la oposición al zanolismo de que, en ocasiones, de un lado se ha plantado Tomada en representación del Estado y del otro Marín, su socio, en representación de los trabajadores bancarios.

La tarde del Día de los Inocentes, además del abogado Rojas, habían acudido a la audiencia secretarios de distintas seccionales (entre ellos estaba Alejandra Estoub, ex vicepresidenta del Consejo de Administración de la obra social) y el subsecretario general de La Bancaria, el mendocino Sergio Palazzo. Palazzo fue ascendido a la dirección nacional del gremio por decisión de Zanola y obtuvo también el visto bueno de su actual mujer, Paula Aballay, detenida junto a él en Marcos Paz. El rol de Aballay en la obra social bancaria no se limitaba al universo del en otro tiempo modélico Policlínico Bancario. Al manejo del entramado de contratos, prestadores, droguerías, falsificación de historias clínicas, Aballay sumaba una influencia decisiva sobre la vida sindical.

De no haber contado con su aprobación, Palazzo jamás hubiera alcanzado la cima de la lista que salió triunfadora en octubre pasado, pocas semanas antes de que Zanola y Aballay hubiera sido aprehendidos por el juez federal Norberto Oyarbide.

En el gremio consideraron que su inclusión era una jugada maestra del secretario general. El mendocino no es conocido a nivel nacional. Tampoco es peronista: es un cobista declarado. Sin embargo, lo que a simple vista hubiera parecido un obstáculo, en los cálculos de Zanola se evaluaba como una virtud. Zanola siempre puso fichas en todos los casilleros y se acostumbró a pensar a futuro. Hoy ha tomado cierta distancia del kirchnerismo, resentido porque sabe que el matrimonio de Santa Cruz lo ha dejado a la buena de Dios. El núcleo duro del kirchnerismo en la Asociación Nacional Bancaria lo encarnan los ex montoneros Eduardo Berrozpe y Andrés Castillo. Ese frágil equilibrio político es lo que explica que el sindicato de Zanola se haya mantenido ausente ante la grave crisis que afecta al Banco Central. Los números están empatados y el empate trabó incluso la difusión de un comunicado. Por el momento entre Zanola, Palazzo y la línea K, hay tablas.

Detenido desde noviembre

La causa conocida como "la mafia de los medicamentos" se inició en 2007, al descubrirse que el Policlínico Bancario había suministrado medicación oncológica y retrovirales adulterados y vencidos. Juan José Zanola y su mujer, Paula Aballay, directora de la obra social bancaria, fueron detenidos el 30 de noviembre del año pasado. El sindicalista está acusado de organizar y dirigir una asociación ilícita. En el marco del expediente han sido detenidos también el empresario Néstor Lorenzo, propietario de la Droguería San Javier, y Alberto Costa, subsecretario de Control Sanitario de la provincia de Buenos Aires.

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