Con Zanetti y sus amigos, el fútbol fue solidario otra vez

Maradona, Redondo, Francescoli, Ayala, Saviola, y Cambiasso fueron algunos de los famosos presentes.
Siempre creí que uno debe actuar en la comunidad teniendo en cuenta su responsabilidad social, poniendo como en un equipo de fútbol, todo el empeño solidario para que compartiendo esfuerzos alcancemos un objetivo común". El pensamiento con el que Javier Zanetti inició la Fundación PUPI hace seis años sembró conciencia y convocó más de diez mil personas en la tarde de ayer en La Bombonera, donde se llevó a cabo la sexta edición del encuentro "A la cancha por una sonrisa".

Las puertas se abrieron apenas pasadas las cuatro de la tarde. A medida que la gente iba ocupando sus lugares, comenzaron a sonar los acordes impulsados por el Grupo Karicia y Paola Arias (un grupo folklórico de Salta). Después de las presentaciones musicales, unos veinte chicos de la Fundación Bacigaluppo y de la Fundación Nalbandian realizaron demostraciones deportivas.

Así se amenizó la espera para el plato principal: el amistoso entre Amigos de Javier y el que representó a la Fundación PUPI. ¿Cómo saltaron a la cancha? Bajo la dirección técnica de Antonio Mohamed, Los Amigos de Javier formaron con Néstor Lo Tártaro; Adrián González, Nicolás Burdisso, Carlos Olarán, Sergio Zanetti; Marcos Milinkovic, Fernando Redondo, Leonel Gancedo; Mauro Zárate, Abel Balbo y Julio Cruz.

El equipo de la Fundación PUPI arrancó con Carlos Bossio; Javier Zanetti, Roberto Ayala, Gonzalo Rodríguez, Tavo (de Los Piojos); Néstor Ortigoza, Fernando Gago, Sebastián Blanco; Ariel Zárate, Enzo Francescoli y Javier Saviola. ¿El DT? Nada más y nada menos que el entrenador de la Selección, Diego Maradona. Sorprendió la presencia del Diez ya que se lo esperaba también en Colombia para el partido despedida del Patrón Jorge Bermúdez.

El gol de Javier Saviola fue el primero. También se lució la pegada de Francescoli. Llegó luego el gol de Sebastián Blanco, una de las figuras del último Apertura. Otros no tan dotados para el fútbol apelaron a puntinazos para gritar goles. También se hizo notar Angel Sánchez, tras inventar un penal después un jugadón de Redondo, que el mismo se encargó de convertir en gol. El árbitro se encargó de emparejar todo con un gol de su propia autoria. El espectáculo tuvo su lugar también ya que en el segundo tiempo entraron Sebastián Estevanez y el Chavo Fucks.

Poco importó el resultado del partido. Ninguno de los presentes abandonó La Bombonera con la sensación de haber perdido. Porque, al menos ayer, no había mayor triunfo que haber ayudado a una causa noble.

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