La yerba mate sigue generando conflictos con los misioneros

Productores de la vecina provincia firmaron un acuerdo con industriales correntinos para que los primeros provean de materia prima bajo el sistema de maquila. Ello generó las críticas de asociaciones y el Gobierno de Misiones.
La firma de un acuerdo entre 150 productores de yerba de Misiones con la firma correntina Yerbatera Nordeste (firma del grupo Las Marías), por el cual los primeros proveerán de materia prima a dicha firma industrial bajo el sistema de maquila generó un conflicto en asociaciones y el Gobierno de la vecina provincia.

En el sistema de maquila no se genera una venta de materia prima del productor al industrial, sino que ambos conforman una suerte de sociedad en la que el primero entrega su material a cambio de una porción del producto elaborado.

Con este sistema, la industria correntina no está obligada a pagar impuestos a Misiones por la canchada que procese. Tampoco se podría aplicar alguno de los mecanismos de control de cumplimiento de precios de la materia prima.

Desde hace un tiempo, tanto las asociaciones de productores como el Gobierno de Misiones vienen presionando para obtener mayores beneficios en la yerba mate cosechada en la vecina provincia.

Por ello, primero intentaron cumplimentar la ley de "envasado en origen" donde toda la yerba producida en Misiones debería ser industrializada en esa provincia. Ello va en detrimento de los molinos correntinos que no pueden autoabastecerse de materia prima producida dentro de nuestras fronteras y deben adquirir casi el 50% de yerba misionera.

La implementación de dicha ley fue objetada judicialmente por el Gobierno correntino y el litigio culminó en la Corte Suprema de Justicia, quien remitió el expediente otra vez a Misiones para que el Poder Judicial de esa provincia cite a las partes para intentar llegar a un acuerdo. Mientras tanto, la legislación no se lleva a la práctica.

Luego, desde Misiones presionaron para que se apruebe la implementación del Mercado Consignatario de la Yerba Mate, que finalmente logró la aprobación del Congreso Nacional.

A través de este mecanismo se busca que los industriales paguen al productor un precio establecido por los órganos nacionales. Sin embargo, las transacciones actuales se hacen por debajo de ese valor y los molineros aducen que, de abonar lo preestablecido, deberán aumentar el precio en góndola, lo que el Gobierno nacional no permite.

Los industriales aseguran que actualmente trabajan con el mínimo de rentabilidad. Por ello insisten en que un incremento en el valor de la materia prima y la imposibilidad de aumentar los precios de los productos en las góndolas llevará a la quiebra de las empresas.

Sin embargo, la Secretaría de Comercio Interior, como freno a la inflación, no permite el aumento del precio del producto para el consumidor.

Ante la instrumentación de un contrato que no prevé una instancia de compraventa de materia prima, todos estos sistemas de control ya no tendrían razón de ser.

Algo similar ocurre con el cobro de impuestos, ya que al no haber una operación formal de compraventa de materia prima, sino un productor que trabaja en una especie de sociedad con un industrial, no será posible para Misiones aplicar impuestos, simplemente porque no hay transacción sobre la cual aplicar gravámenes.

Comentá la nota