Yemen: el lugar donde Al Qaeda renació para amenazar a Obama

Estados Unidos tiene en la mira al país árabe más pobre. Allí nació el padre de Bin Laden y también se organizaron los últimos atentados.
En árabe, Yemen significa "derecha". La tradición dice que recibió su nombre por estar a la derecha de La Meca. Barack Obama ya conoce esa ubicación: Yemen está marcado con rojo en el centro de la mira de los Estados Unidos. Es el principal objetivo militar de Washington desde que el nigeriano Umar Faruk Abdulmutallab revelara que había sido entrenado en ese país de la península arábiga por una célula de Al Qaeda para hacer estallar un avión sobre Detroit.

¿Será Yemen, el país más pobre del mundo árabe, el próximo Afganistán? Por lo pronto, fue allí donde Osama Bin Laden golpeó por primera vez a Estados Unidos cuando atacó al portaaviones USS Cole en 2000. Fue también en ese lugar donde nació el padre de Bin Laden y donde su tío fue el principal constructor de Saná, la capital. Es, además, la nación que tiene la mayor cantidad de presos en Guantánamo, con cerca de 100 reclusos. Y fue también en el suelo yemení donde George W. Bush estrenó sus guerras preventivas en 2002 contra un jefe de Al Qaeda.

Y, por si fuera poco, en Yemen también se esconde el "nuevo Bin Laden": Anwar Al-Awlaki, el líder espiritual que nació en Estados Unidos pero que creció en el país árabe. Al-Awlaki fue el "reclutador" del terrorista que atentó contra el Fort Hood y también contactó a Abdulmutallab.

Yemen tiene una frondosa historia, de hecho se trata de uno de los centros de civilización más antiguo de Medio Oriente. Pero fue sólo en la década pasada cuando alcanzó a convertirse en un Estado, fallido para algunos. La unificación se produjo en 1990, luego de la fusión de la República Arabe de Yemen –controlada por Gran Bretaña– y la República Democrática Popular –el primer Estado árabe comunista–.

La unidad entre el británico Yemen del Norte y el marxista Yemen del Sur derivó más tarde en una guerra civil entre sunnitas, que responden a Arabia Saudita, y shiítas, que que tienen vínculos con Irán.

En ese inestable e inflamable contexto, Al Qaeda encontró el lugar ideal para reconstituir su poder de fuego y de amenazas luego de que Estados Unidos aumentara su presencia militar y se concentrara exclusivamente en Afganistán y Pakistán. Para los expertos en seguridad internacional, el suelo yemení es hoy el más fértil para el integrismo islámico.

Así fue como en los últimos años empezó a surgir el nombre de Al Qaeda en la península arábiga (AQPA), que ha incrementado sus recursos militares y económicos y cuenta con terroristas entrenados en Somalia y en Irak.

Para enfrentar ese desafío, Obama pretende aumentar este año la ayuda financiera a Yemen: ya le prometió al presidente Alí Abdullah Saleh el envío de 70 millones de dólares adicionales para que sus fuerzas militares controlen a los terroristas de Al Qaeda. El problema de Obama es que el gobierno yemení no controla su territorio. El problema de Obama es que ayer nomás Abdulmutallab reveló que hay una veintena de terroristas, dispuestos a imitarlo.

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