Yedlin ratificó en sus cargos a los directores de hospitales

El Ministro de Salud reunió ayer en su despacho a los funcionarios para expresarles su apoyo frente a las presiones que ejercen los autoconvocados de la sanidad para que den un paso al costado. Además, denunció que entre los manifestantes "hay gente que busca violencia" y apostó a la continuidad del diálogo.

Con el diálogo entre el Gobierno y los autoconvocados totalmente empantanado, a pesar del esfuerzo mediador de la Iglesia, el conflicto de la sanidad ingresó en un clima de tensión que amenaza con acrecentarse con el correr de los días.

Durante la semana que termina, los directores de hospitales fueron el blanco de fuertes reclamos y presiones por parte de los huelguistas, que en casos puntuales, como en el Avellaneda, la Maternidad y el Centro de Salud, se materializaron con pedidos de renuncia. Inclusive, en ese último hospital, el director Ricardo Figueroa, abrumado por la situación, llegó a presentar su dimisión el viernes pasado, pero por pedido expreso del ministro del área, Pablo Yedlin, declinó su postura y hoy sigue en el cargo.

Ante la posibilidad de que esta situación se extienda como una "epidemia" y derive en un alejamiento masivo del personal jerárquico, Yedlin convocó ayer en su despacho a los directores, subdirectores y jefes de área de todos los centros sanitarios de la provincia, para expresarles su respaldo y ratificarlos en sus funciones.

"Los directores son personas de bien, que vienen conduciendo con gran dedicación y esfuerzo estructuras tan complejas como son los hospitales, debido a la cantidad de personal que tienen y al delicado servicio que prestan a la comunidad, por lo que están todos ratificados en sus cargos", dijo a EL SIGLO el titular de la cartera sanitaria, tras la reunión con los funcionarios.

Yedlin dijo que en el Gobierno están "muy preocupados por la evolución del conflicto, debido a algunas situaciones de agresiones y violencia registradas en los últimos días, que repudiamos y llamamos a las partes a que las dejen de lado, porque creemos que no es el camino para llegar a un acuerdo", acotó.

El funcionario sostuvo que "el camino para la solución del conflicto sigue siendo el diálogo". En este sentido, aseguró que "a pesar de que las posiciones todavía son muy distantes y no permitieron encontrar una salida ante los reclamos, por falta de posibilidades financieras para afrontarlos, se seguirá trabajando fuerte podrá destrabar la situación en las próximas semanas".

Además, aseguró que "los directores, subdirectores y demás autoridades de los hospitales no quieren la violencia, porque son personas que le vienen poniendo el hombro, con trabajo y horas de sueño, al sistema de salud pública de la provincia desde hace mucho tiempo, muchos de ellos desde hace más de seis años, cuando comenzó esta gestión".

El Ministro de Salud advirtió que "las agresiones personales están fuera de lugar" y llamó a seguir dialogando para encontrar una solución al conflicto, "porque lamentablemente, hay gente que no está buscando soluciones y, más allá de los reclamos, está buscando la violencia", denunció.

Sobre el mismo punto, Yedlin precisó que "hubo actos de agresión, como cuando días atrás encerraron al director José Rogero en el Avellaneda y en otros casos hubo agresiones, insultos y amenazas que no condicen con ningún tipo de reclamo, por más justo que sea".

Intensifican la protesta

Ante la falta de respuestas del Gobierno a sus reclamos de salarios dignos y estabilidad laboral, los autoconocados de la salud intensificarán desde la próxima semana el plan de lucha que llevan adelante desde hace más de tres meses y que mantiene paralizada la atención de los consultorios y la realización de cirugías programadas.

Además de la confirmación de una nueva "marcha de antorchas" para el próximo viernes, a las 20.30, desde el sector informaron que desde mañana, en todos los hospitales públicos, solamente se permitirá el acceso de pacientes y personal a través de las guardias de urgencias, mientras que el resto de las puertas permanecerán cerradas.

Según explicó la delegada del hospital de Niños, Estela Di Cola, la medida "es por razones de seguridad, para evitar la posibilidad de que haya amenazas y agresiones por parte de gente enviada por el Gobierno, como sucedió en Aguilares, donde los médicos y enfermeros que participan de las protestas fueron amenazados de muerte e insultados por personal de limpieza que trabaja en una cooperativa vinculada al oficialismo", puntualizó.

A propósito, Yedlin advirtió que "no se permitirá de ninguna manera que cierren las puertas de los hospitales y que no dejen entrar a trabajar a la gente que sí tiene ganas de hacerlo".

El Ministro agregó que "la Constitución establece que el Estado debe garantizar la atención de la salud de la población, y vamos a cumplir con ese mandato".

Otra medida que comenzará a instrumentarse en los próximos días, al menos en el hospital de Niños y en el Padilla, será la de no permitir la internación de pacientes en camillas, sillones y otros mobiliarios, por falta de camas, ante eventuales situaciones de desborde en la demanda de atención.

Sobre este punto, Yedlin admitió que "llegado el caso de que por falta de atención en los hospitales sea necesario acudir a los servicios del sector privado, se tomará esa medida, como se viene haciendo desde hace tiempo, por ejemplo, con el caso de los nacimientos que son contratados en distintas clínicas y sanatorios. Que la sociedad tenga la seguridad de que el Estado no la va a desproteger y tendrá la atención garantizada", concluyó.

Piden hablar con Alperovich

Tras el fracaso de las negociaciones que encararon Yedlin y sus pares de Gobierno, Edmundo Jiménez, y de Economía, Jorge Jiménez, desde el sector de los autoconvocados entienden que el gobernador José Alperovich es quien tendría que recibirlos para dialogar y buscar una salida al conflicto.

"El único con capacidad de resolver esto es Alperovich, porque estamos ante un unicato, donde no tienen voz ni voto sus funcionarios ni la legislatura", disparó Adriana Bueno, delegada del hospital de Concepción.

Agregó que "los ministros habían dicho el martes pasado que tenían capacidad de decisión para estudiar la propuesta del arzobispo Villalba para que se otorguen 50 pesos en lugar de 20 en la base de cálculo, pero horas después salieron a rechazarla, dejando en evidencia que Alperovich los desautorizó, porque no le interesa solucionar este conflicto", disparó.

Por su parte, Estela Di Cola, del hospital de Niños, opinó que "no tiene sentido seguir dialogando con los ministros. Consideramos que es Alperovich el único interlocutor del Gobierno que tiene la capacidad para darnos una respuesta, porque además de ser el que toma todas las decisiones, es el único y gran responsable de que este conflicto siga extendiéndose", lanzó.

Finalmente, Di Cola dijo que hacen responsable "al Gobernador de cualquier situación que pueda presentarse en el sistema sanitario, porque es evidente que es él quien está encaprichado y no quiere que haya salarios dignos y estabilidad laboral".

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